domingo, 28 de febrero de 2021
Vanessa Silva De los Heros - Gerente de Sustentabilidad de H&M para Chile, Perú y Uruguay.
III FORO INTERNACIONAL DE ECONOMÍA CIRCULAR 2021 - Vanessa Silva De los Heros - Gerente de Sustentabilidad de H&M para Chile, Perú y Uruguay.
La marca personal gana peso en la balanza de la empleabilidad - Por: M. J. PÉREZ-BARCO
La
marca personal gana peso en la balanza de la empleabilidad
Una
presencia sólida en las redes sociales es un valor cada vez más apreciado por
los reclutadores, pero
exige dedicación, planificación, contenidos relevantes y evitar a toda costa
dar una falsa imagen
Por:
M. J. PÉREZ-BARCO
Es
todo un arte. Construir y
gestionar nuestra marca personal en la Red no resulta tarea fácil. Requiere
estrategia, constancia, dedicación y buen saber hacer. Hay que cuidarla y
mimarla, porque lo
que se conoce como «personal branding» puede ser la llave que abra la puerta a
un nuevo puesto de trabajo. Y es que LinkedIn, Twitter, Facebook, Youtube,
Instagram y los blog ya forman parte de la estrategia de reclutamiento de los
«head hunters». De hecho, el informe «Talento conectado», elaborado por
Infoempleo en colaboración con la consultora Ernst&Young (EY), reveló en
2019 que el 81% de las
compañías consultaban las redes sociales de los candidatos antes de contratarles
y el 86% de los aspirantes las utilizaban para buscar trabajo y conocer a las
corporaciones. No es decisivo pero ser activo, visible y posicionarse en las
redes sociales puede inclinar la balanza a favor de un candidato que ha cuidado
su marca personal, en detrimento de otro que no lo ha hecho.
Lo
que antes utilizaban los reclutadores para descartar candidatos, ahora se ha
convertido en un valor añadido. «No resta si no estás, pero suma puntos si estás, sobre todo para
perfiles con experiencia. En los recién graduados se mira más sus
comportamientos individuales», sostiene José Luis Risco, director de RR.HH. de
EY. En cualquier caso, ya sea para un senior o para un joven que busca su
primer empleo, la marca
personal influye en los reclutadores. El citado informe apunta que el 53% de los profesionales de
RR.HH. ha reconsiderado su decisión de contratación después de consultar los
perfiles de algún candidato, dos de cada diez ha seleccionado a una persona por
su actividad en redes y un 34% ha desestimado a algún aspirante por la imagen
que proyectaba. «Los reclutadores utilizan las redes para entender cuáles son
los valores y competencias de una persona», considera Guillem Recolons,
consultor, fundador de la consultora especializada Soymimarca y cofundador de
The Human Branding. Así comprueban si los aspirantes son afines a los
principios de la compañía o con el puesto al que postulan.
Tener
una marca personal «no es obligatorio, pero es muy recomendable para buscar trabajo, porque una
presencia positiva y dinamizadora demuestra que esa persona tiene iniciativa,
inventiva, capacidad de trabajo y originalidad. Valores muy reconocibles
por la empresa. Partimos de grandes masas de candidatos que presentan su
currículum de una sola página. Por eso, las personas que tienen un desarrollo en redes, que crean un
canal en Youtube, que comparten artículos en su blog u opiniones en Twitter,
tienen más valor para un director de RR.HH. que una persona que no lo hace»,
indica José Lozano, director del Postgrado en Reclutamiento de la escuela de
negocios IEBS.
La marca personal dice mucho de uno
mismo. «Es el reflejo de lo que es una persona»,
afirma José Lozano. Al igual que en la vida real el ser humano transmite lo que
es «a través de su manera de hablar, de vestir, de sus comportamientos y
actitudes o por la forma de mirar, en internet hay otras variables para hacer lo mismo: comentarios en
Twitter, artículos en un blog, vídeos en Youtube... Solo hay que aprenderlo»,
continua.
Frutos
a largo plazo
Y el
caudal de información que todas esas acciones aportan a una empresa es incalculable,
como explica con un caso real Guillem Recolons: «Una compañía —dice— vio en
Facebook que uno de sus candidatos jugaba en un club de ajedrez los fines de
semana. Le contrataron porque el ajedrez transmite valores muy afines para el
puesto de Big Data al que aspiraba: paciencia, gestión del tiempo,
estrategia...».
Las claves para que el currículum
tradicional no se convierta en papel mojado
Es la carta de presentación para aspirar
a un empleo. Sin embargo, el currículum, hasta hace bien poco el documento más
importante para acceder a un puesto de trabajo, ya ha quedado obsoleto, caduco
para muchos, aunque se siga utilizando. «Solo explica quiénes somos pero no cómo somos»,
recalca Recolons. En definitiva, no refleja toda la propuesta de valor de un
candidato en los tiempos en que vivimos. Incluso, como dice Lozano, «ya hay empresas como Google que
ni lo miran». «Se ha quedado en un resumen para exponer los
conocimientos, experiencias e idiomas de un aspirante. Tiene que evolucionar. Ahora un perfil en LinkedIn
detalla todas las habilidades, capacitaciones y competencias de una persona»,
explica José Luis Risco.
En cualquier caso sigue siendo un
elemento más del proceso de selección, pero no el único. No obstante, diseñar
un buen currículum es una tarea pendiente, como indica Rocío Millán. «Lo mejor es tener un currículum
estándar a nivel de formación y experiencia profesional. Pero no se puede
enviar de manera masiva y siempre el mismo. Hay que personalizarlo y adaptarlo
a cada oferta de empleo a la que se aspire. Por ejemplo, no contar la
formación que no esté orientada para ese puesto en concreto que se pretende
alcanzar. Cuanto más
concreto sea más credibilidad tendrá. A veces se pone tanta información que el
currículum no se puede leer. Hay que ser conscientes de que el
reclutador es un experto en ello», recomienda Millán.
Detallar competencias y habilidades que
se han desarrollado al desempeñar diferentes puestos de trabajo es otro de los
consejos de Millán. «Si he
ocupado un puesto de adjunto a gerencia —explica—, tengo que detallar que estoy
habituada a trabajar con presupuestos; captar, comunicarme y fidelizar
clientes... Si soy mozo de almacén, explicar si el proceso estaba automatizado
o no, en qué sector trabajé, que sistema informático utilicé...».
También conviene citar la marca personal,
y los perfiles en redes sociales. Y antes de enviar el currículum a la empresa,
es necesario documentarse. «Leer
la oferta de empleo a la que aspiramos, ir a la web de la empresa, ver qué tipo
de personas encajan, qué valores tiene... Y en el currículum utilizar palabras
claves para conectar con ello».
Crear,
construir, desarrollar y gestionar la marca personal no es baladí, por el
contrario se trata de una tarea
que requiere dedicación, rutinas, y que da sus frutos a largo plazo. Es todo un
arte que cultivar. De hecho, ya comienza a proliferar cursos y
postgrados desde universidades y escuelas de negocios para ello. «No vale con
estar en las redes, hay que ser —explica Recolons—.
Hay
que sustituir la presencia por la esencia. Si compartes noticias, contenidos con valor para los
demás, informaciones que están cerca de tu competencia profesional, te ayuda a
posicionarte no como un experto sino como alguien comprometido y preocupado por
una materia», cuenta Recolons. Y eso tiene un horizonte lejano, porque
«la marca nos seguirá toda la vida», advierte.
El
autonocimiento es el punto desde donde arrancar, como recomienda Rocío Millán,
directora de Selección del Grupo Adecco. «Hay que plantarse muchas preguntas:
¿Qué quiero conseguir con las redes sociales en el ámbito laboral? ¿En qué soy
experto? ¿En qué puedo aportar valor al mercado? ¿En qué áreas profesionales
quiero desarrollarme? Después hay que determinar un objetivo que se quiere
conseguir a nivel profesional, y luego tener una estrategia coherente con ese
objetivo. En función de todo eso, escoger la red social donde se mueven las personas, los reclutadores y
las empresas a las que quiero dirigirme», aconseja.
Destacar
fortalezas
Otra
clave es diferenciarse de los demás. «Una marca personal es una propuesta de valor, la razón por la que una
empresa nos debe elegir a nosotros y no a otro, hay que transmitir lo que eres
capaz de hacer mejor que nadie», explica Recolons. Es decir, «conocer
los puntos fuertes de cada uno y ponerlos en valor para diferenciarse de los
demás», matiza José Luis Risco. «Cada candidato debe demostrar a la empresa lo que le puede aportar,
las soluciones que ha aportado a otras compañías, los logros importantes
conseguidos...», añade Lozano.
José
Lozano expone otra serie de consejos para construir la marca personal con
éxito: «Que la marca
personal coincida con la realidad de la persona, con lo que uno es y hace,
dentro y fuera de las redes sociales. Que no distorsione la imagen real,
no finja, ni aporte una visión deformada, tanto por exceso como por defecto de
lo que es realmente y sabe hacer y aportar a una empresa. Que no busque el
“like”, el me gusta, por encima del dar, de aportar conocimiento, de expresar su saber
hacer, tal como es, sin
buscar el aplauso, por encima de la aportación de valor útil y efectivo
a sus seguidores. Si su marca personal coincide con lo que es usted, con lo que
realmente puede aportar en su nuevo empleo, el reclutador lo sabrá ver y reconocer. No vivimos
de la marca personal, ni de “likes”, ni de fotos con muchos me gusta en
Instagram. Debe buscar su
crecimiento personal constante que comparta con generosidad con las personas
que le siguen».
Y
cualquier momento es bueno para empezar, con o sin trabajo, porque lo que está
ya claro es que construir
una marca personal es ya una estrategia de valor que inclinará la balanza a
nuestro favor ante un puesto de trabajo.
¿Dónde está el techo? - Por: ADRIÁN ESPALLARGAS
¿Dónde
está el techo?
Las
acciones de la compañía de Elon Musk subieron un 700% en 2020, alimentando las dudas sobre la
correlación entre la realidad y las expectativas del negocio
Por: ADRIÁN
ESPALLARGAS
2020
ha sido un gran año para los accionistas de Tesla, el fabricante estadounidense
de vehículos eléctricos que dirige el excéntrico Elon Musk. Sus acciones se han
disparado un 700%, un desempeño espectacular que ensombrece la gran
revalorización que han experimentado las cuatro empresas que componen el
acrónimo FANG. A lo largo de un año marcado por la pandemia, Facebook ha subido un 35%,
Amazon en torno al 80%, Netflix un 64% y Google un 30%. Las acciones de Tesla
ya habían experimentado un buen crecimiento durante 2019, cuando su precio
incrementó un 25%. Sin embargo, la propagación del Covid ha despertado
un súbito apetito por la compañía de Palo Alto, California, ante el creciente
interés de los gobiernos por impulsar proyectos medioambientalmente sostenibles
para crear una economía más verde y resiliente.
¿Pero
justifica el negocio de Tesla que su capitalización bursátil ronde los 630.000
millones de dólares, más
que Volkswagen y Toyota juntas? Este año prevé entregar unos 500.000
vehículos. Es la cifra más alta en su historia, pero para ponerla en
perspectiva, en 2019
Volkswagen produjo alrededor de 10,8 millones de vehículos y Toyota 10,7.
«Los inversores en Tesla no compran una
compañía de automóviles, sino los desarrollos de la tecnología que ya tienen y
que crearán en el futuro», explica Darío García,
analista sénior en el bróker XTB. Al igual que Ferrari usa su equipo de alta
competición para desarrollar tecnologías para los deportivos que vende en los
concesionarios, Musk utiliza su compañía SpaceX como un laboratorio donde crea
los nuevos dispositivos que incluirán los vehículos Tesla. «Tesla va a incluir en sus
coches toda la tecnología que pueda lograr a través de SpaceX, una empresa de
transporte aeroespacial que no cotiza en bolsa», dice García como una de
las ventajas competitivas de Tesla.
En
ese sentido, está
trabajando en el desarrollo de nuevas baterías que podrían llegar a expandir su
vida útil a más de 3 millones de kilómetros. El objetivo actual de sus
innovaciones es incrementar la autonomía y generar ahorros de fabricación.
En un vídeo publicado recientemente en su web, se explica que la nueva batería
con celdas 4680 será capaz de aumentar en un 30% la autonomía de sus coches
eléctricos. García explica que los actuales modelos de Tesla tienen una autonomía cercana a los 350
kilómetros, pero el objetivo es lograr que las baterías permitan
desplazamientos de 1.000 kilómetros.
«El
sector de los vehículos eléctricos atraviesa un periodo similar a la carrera
espacial de los años setenta», comenta el analista para detallar la creciente
competitividad en una industria que cada vez atrae a más jugadores. Se estima que para 2030 habrá
unos 27 millones de vehículos eléctricos en todo el mundo, un crecimiento
significativo comparado con los 3,3 millones que había en 2019, según un
estudio de la consultora MarketsandMarkets. Para 2030, se espera que los
vehículos eléctricos configurarán una industria valorada en más de 31.100
millones de dólares, de acuerdo con Deloitte.
El «chollo» que Tim Cook ignoró
Ahora Tesla toca el cielo en los
mercados, pero su pasado no fue siempre tan brillante. Recientemente, Elon Musk aseguró que quiso
proponer la venta de la compañía automovilística a Apple, aunque la firma tecnológica
rechazó reunirse con él. En su cuenta oficial de Twitter, Musk aseguró
que «durante los días más oscuros del programa Model 3», refiriéndose a los
problemas de desarrollo que tuvo el modelo entre 2017 y 2019, pretendió
acercarse al consejero delegado de Apple, Tim Cook, para discutir la
probabilidad de que la creadora del iPhone adquiriese Tesla. Cook ni se lo
planteó, aunque la propuesta valoraba a Tesla por el 10% de su valor actual.
Otros
importantes jugadores del sector son Nio, XPeng, Li Auto y la estadounidense
Lordstown Motors (centrada en camionetas estilo «pick up»). Los tres primeros
son compañías con sede en China, el principal mercado actualmente para los
vehículos eléctricos. Según
el informe de Deloitte, los chinos compran el 50% de los vehículos eléctricos
que se venden en el mundo, un porcentaje que permanecerá en el mismo nivel
hasta el 2030.
Frente
a esas perspectivas, las acciones de los fabricantes chinos cotizadas en la
bolsa de EE.UU. han registrado un gran desempeño a lo largo de 2020. Los
títulos de Nio se han apreciado un 1.000%, XPeng un 112% y Li Auto un 90%.
Pese
a las altas expectativas, García hace un llamamiento a la prudencia porque este
es un sector muy nuevo. Por ejemplo, Nio no empezó a entregar unidades de su
exitoso vehículo ES6 hasta hace apenas dos años. Entretanto, el ratio PER de
Tesla es más de 1.000, un nivel excesivamente superior al PER 18 al que cotizan
competidores General Motors o Volkswagen, compañías con décadas de historia. «Tesla
es una empresa sobrecomprada porque los ingresos no justifican el precio de la
cotización, sin embargo, los inversores la valoran a niveles muy exigentes»,
dice García.
viernes, 26 de febrero de 2021
Construyendo una marca mariposa - Peter Fisk, experto mundial en Liderazgo, Innovación y Marketing
Construyendo
una marca mariposa
Fuente:
Cinco Días
Peter
Fisk, experto mundial en Liderazgo, Innovación y Marketing
El
desarrollo de modelos de negocio basados en ecosistemas se impone como
paradigma empresarial, pero todavía son muchas las dudas que se ciernen sobre
esta nueva realidad definida por la interacción y la complejidad.
Stuart
Crainer, cofundador de Thinkers50, ha recopilado en Ecosystems Inc. las
reflexiones de los principales pensadores del mundo en materia de ecosistemas,
que ofrecen ideas para utilizarlos y aprovecharlos de la mejor manera posible.
“La
visión del mundo organizacional como un conjunto interminable de ecosistemas a
menudo entrelazados, y de la empresa como un ecosistema de grupos de interés
distribuidos en distintos lugares, supone un cambio de perspectiva desafiante”,
afirma Crainer. Para empezar a comprenderlo, el experto Peter Fisk propone un
recorrido por la evolución de las marcas hasta llegar a los llamados
“ecosistemas de marca”, que logran riqueza y alcance, influencia e impacto,
permaneciendo ágiles y pequeños en un mundo inexorablemente cambiante. ¡Empieza
el viaje!
UNIVERSO
MIKKELLER
Mikkel
Bjergso es un enamorado de la cerveza. Tanto que este joven danés, exprofesor
de física, se ha convertido en el líder mundial de la cerveza artesanal.
“Olviden la tecnología”, dice sentado en su bar de Copenhague, “hoy la gente quiere tener
tiempo para ser persona, para ser individual, para descubrir los placeres
simples de la vida”.
Bjergso,
que solía beber la cerveza más suave y barata, probó las cervezas belgas
Hoegaarden… y su vida cambió. En 2006 comenzó a elaborar de noche cerveza artesanal en su cocina,
mientras daba clases durante el día. Su avance se produjo al experimentar con
ingredientes adicionales. Agregó café francés a la cerveza negra de avena y
creó lo que denominó “Beer Geek breakfast”.
Desde
su sede en Copenhague, Mikkeller ha lanzado la asombrosa cantidad de 1.680
tipos de cerv eza en los últimos cinco años y ha creado su propia marca de
bares en más de 45 ciudades, desde San Francisco a Seúl, Tokio o Törshavn, en
las Islas Feroe.
Bjergso
nunca quiso una empresa tradicional con costes fijos (infraestructura,
personal, producción...). Puso
en marcha un negocio eminentemente virtual: cada cerveza se elabora por
cerveceros independientes en todo el mundo. Los bares se administran por socios
locales. Mikkeller es un negocio basado en plataformas, pero más físicas
que digitales.
Se
hizo popular como “el cervecero gitano” que recorría el mundo buscando las mejores cervezas
artesanales para vincularlas a su creciente red.
Mikkeller
es una marca que se asocia a un estilo de vida y de ese estilo han nacido
sudaderas con capucha, gorros de marca, o festivales de cerveza, pero lo que
más destaca es su club de corredores. El Mikkeller Running Club es la otra gran pasión de
Bjergso. Cuenta ya con 250 capítulos y ha sido elegida por la revista Runner’s
World como la mejor casa club del mundo.
“El objetivo del Mikkeller Running Club
es simple: mantenerse en forma corriendo y beber muchas cervezas. El
primer sábado de cada mes los miembros corren juntos y luego disfrutan de una
cerveza gratis en el bar de la casa club y aunque la mayoría se toma en serio
lo de correr, a todos les interesa la cerveza”, afirma.
ECOSISTEMAS:
DE LA CERVEZA A LA BELLEZA
Emily Weiss está decidida a generar la
disrupción en una industria, la cosmética, que mueve 250 billones y que
continúa dominada por gigantes como L’Oréal o Estée Lauder: “Las mujeres de hoy
tienen necesidades diferentes a las del pasado, pero el sector no responde a
esas necesidades”.
Comenzó
su andadura con 25 años siendo asistente de moda para Vogue. Por las tardes
empezó a escribir un blog: Into the Gloss. Quería conectar con personas reales
como ella, y rápidamente comenzó a ganar seguidores. En una de sus secciones
mostraba los detalles y secretos que celebrities y famosos tenían en sus baños.
Pionera
de Instagram, se centró en fotos que rápidamente eran compartidas por su
comunidad, y su blog pronto se volvió mucho más significativo que el de Vogue. Se convirtió en la lectura
obligada para los fanáticos de la belleza, con más de 10 millones de visitas al
mes se dio cuenta de que era un trabajo a tiempo completo.
En 2014 lanzó Glossier, una línea de
venta de cosméticos en la red que, gracias a 2 millones de dólares de
financiación, creció muy deprisa. Se centró en crear
contenido y productos cosméticos útiles y asequibles para mujeres que, como ella,
“trabajan duro pero también quieren divertirse”. Hoy Glossier es la marca de culto en productos de belleza
para la generación Instagram.
Los productos se crean conjuntamente y
se diseñan a partir de los comentarios que surgen en los foros de discusión,
las ventas se multiplican gracias a las recomendaciones de los usuarios y la
marca se difunde rápidamente a través de las redes sociales. El
branding blanquirrosa se ha extendido a toda una gama de productos, desde
limpiadores, maquillajes o delineadores de ojos hasta gorras y sudaderas.
La combinación de contenido, foros y
productos co-creados ha impulsado un crecimiento muy rápido entre millennials. La
marca resulta más relevante que productos cosméticos tradicionales fabricados
con sus fórmulas científicas y recomendaciones de las estrellas de Hollywood.
“Glossier es la marca
de culto en productos de belleza para la generación Instagram. Los productos se
diseñan a partir de los comentarios de los foros y las ventas se multiplican
por las recomendaciones de los usuarios”
Weiss
no solo trabaja con distribuidores online como Net-a-Porter, sino también con
tiendas ubicadas en las principales ciudades. Su objetivo es reunir físicamente a la comunidad virtual,
organizando encuentros para hablar sobre lo último en maquillaje o sobre
cuidados para la piel.
Un
ecosistema construido alrededor de una comunidad ha conseguido posicionarse como la marca de belleza que
más deprisa crece en el mundo. “Nuestro mensaje, que ha trascendido
fronteras y culturas, es la esencia de lo que somos como marca”.
CÓMO
SE CONVIERTEN MARCAS EN ECOSISTEMAS
Antiguamente
se pensaba que las marcas eran indicaciones de propiedad. Brand deriva de la
palabra alemana Brandt, que equivale al concepto del hierro de las ganaderías,
que vemos marcado en el ganado.
Con
el paso del tiempo los consumidores se distanciaron cada vez más del concepto
de propiedad, respondiendo
mucho mejor ante las marcas que, de alguna forma, reflejaban sus aspiraciones
propias. Los nombres, cada vez más abstractos, evolucionaron hacia
abreviaturas representativas de las actitudes y valores del mismo. Conceptos
que se reflejen en personas, y no en productos, pueden de esta manera crecer
por encima de la funcionalidad, permitiendo así que las marcas trasciendan categorías.
Las formas tradicionales a través de
las cuales las marcas interactúan con los consumidores se han visto alteradas
por los medios digitales que han sido además capaces de conectar a los
consumidores entre sí. El incremento del acceso a la información ha estimulado
el escrutinio y la demanda de autenticidad, lo que ha hecho que los
consumidores en muchos casos confíen menos en las marcas. Han pasado de escuchar
publicidad comercial a interactuar y confiar en amigos y en otros que piensan
como ellos.
Hoy,
la historia de una marca y su reputación depende mucho menos de lo que el
negocio dice de ella y
mucho más de lo que las personas dicen sobre ella.
En la
actualidad, quienes poseen
una marca se preocupan de ella cuidando y prestando atención a lo que las personas,
tanto en la redes como en el boca oreja, dicen sobre ella, en un entorno
sobre el que no tienen control pero que intentan influenciar y potenciar.
Coca-Cola llama a esto curación de historias “líquidas y vinculadas”.
Las marcas ahora tratan de comunidades
de consumidores que comparten una aspiración común. Una comunidad no es
propiedad de una marca, pero esta sí que puede ser un facilitador, efectivo y
respetado, de contactos para que las personas se conecten entre sí.
Hoy
las marcas se definen más por lo que permiten hacer a las personas, que por lo
que hacen ellas mismas. Se han convertido en estructuras de colaboración para
brindar esta habilitación y relación continua, en lugar de envoltorios de
productos y transacciones. Los ecosistemas de marca proporcionan una eficaz
infraestructura de respaldo y, como los consumidores también forman parte del
sistema, pueden potencialmente contribuir más a su éxito colectivo.
Mientras
que muchos consideran a los ecosistemas como grandes redes virtuales de aprovisionamiento,
cuando las consideramos desde la perspectiva de la oferta y la demanda, los
ecosistemas tienen muchísimo más impacto. Aportan experiencias mucho más enriquecedoras,
alcanzando, y conectando, a muchos más consumidores.
El
paso del concepto de marcas de propiedad a marcas que ofrecen soluciones
refleja el cambio que significa pasar de ser un simple dispositivo para
distinguirse, identificarse y comunicar a pasar a conceptos más ricos y que permiten agregar mucho
más valor.
A
continuación, en este proceso de evolución, se produjo la transformación de
marca hacia aspectos experienciales. En este entorno, las empresas trabajan
juntas en vez de trabajar B2B o B2C, pudiendo de esta manera dirigirse hacia
los consumidores de una forma más colaborativa, algo como C2B2B que además
tiene al consumidor a los mandos.
El
cuarto paso es la transición a marcas como comunidades, donde realmente las
marcas se transforman en ecosistemas pudiendo apalancarse en toda la red para
ejercer y alcanzar sus efectos a través de la colaboración comunitaria.
Aquí
la relación predominante es C2C, como en el caso de Glossier. Otros ejemplos son Rapha, la
marca ciclista de Simon Mottram nacida en Covent Garden en 2004, y ya en más de
20 países. Aunque Rapha tiene tiendas donde puedes comprar ropa de ciclista
premium, comprar o arreglar tu bicicleta, no es de extrañar que las tiendas se
llamen Cycle Clubs y cuenten con cafetería, duchas y tienda de bicicletas. Se
convierten en lugares de encuentro para personas/socios que comparten una
pasión.
ECOSISTEMAS
DE TECNOLOGÍA Y SALUD
Con
la pretensión de construir semiconductores más asequibles, Acorn Computers,
VLSI Technology y Apple crearon una joint venture: ARM Holdings. 30 años y 160
billones de chips más tarde, ARM es propiedad de Softbank y su fondo de
inversión Vision Fund, emplea 6.000 personas en 45 países y proporciona
tecnología para el 99% de los smartphones y tablets, además de multitud de
dispositivos conectados.
Intel,
líder del mercado, encontró problemas en 2010 porque sus sofisticados, pero
estandarizados productos, no satisfacían las necesidades del mercado cambiante,
donde cada fabricante quería algo personalizado y para ya. ARM vio la ingente
demanda de soluciones personalizadas, necesarias para responder a un mercado de
crecimiento exponencial y decidió cambiar radicalmente su modelo de negocio,
dejando la fabricación y centrándose en el diseño.
A continuación, creó una red de socios
comerciales capaces de fabricar sus diseños rápidamente para satisfacer las
necesidades de sus clientes y sus siempre cambiantes productos. La
estrategia del ecosistema de ARM no solo lo diferencia de Intel sino que
reporta ingresos y rentabilidad superiores.
Masayoshi
Son, fundador de Softbank, adquirió ARM por 32 mil millones de dólares en 2016,
confiando en que la demanda de tecnologías conectadas siguiera multiplicándose,
y que el ecosistema de ARM le permitiría “un día hacerse más grande y más
valioso que Apple”.
Desarrollar modelos de negocio basados
en ecosistemas es el mismo camino seguido por muchas empresas chinas que han
crecido con celeridad como Alibaba, Baidu, Tencent, Haier o Xiaomi.
Estas
organizaciones, al operar en mercados que carecen de convenciones y estructuras
y estar constituidas por trabajadores jóvenes y flexibles, dispuestos a adoptar
nuevas aproximaciones digitales ante cualquier tipo de actividad, han
prosperado tremendamente como ecosistemas. WeChat, por ejemplo, es el “pegamento”
que junta al ecosistema de Tencent. Con mil millones de usuarios activos,
WeChat utiliza su influencia social y el gaming para actuar como un hub de
navegación y que los consumidores exploren las muchas dimensiones de la extensa
arquitectura virtual de Tencent.
Dado
que la mayoría de los ecosistemas chinos son de propiedad privada, pueden hacer
inversiones más estratégicas sin la restricción de dar beneficios a corto
plazo. Además, hay menos trabas regulatorias en el uso de datos de los clientes
o en la entrada a nuevos mercados.
PingAn
es un gran ejemplo de cómo llevar el modelo de ecosistema más allá. Comenzó en
1990 como una compañía de seguros. Hoy es de propiedad pública y utilizó esta
capacidad financiera para crecer en otros sectores, al estilo de Warren Buffett
y la Berkshire Hathaway. PingAn se ha construido no solo sobre su potencia
financiera, sino también sobre el concepto de plataformas de nuevas
tecnologías. Con un valor bursátil superior a 200 billones de dólares
americanos, es una de las 10 empresas más grandes del mundo.
En 2015 se creó la división digital de
salud y atención médica de PingAn. Hoy es la plataforma de atención médica más
grande, con más de 300 millones de usuarios. Su modelo, una combinación de
“Internet + AI + médicos”, se basa en una aplicación a través de la cual el
paciente evalúa su salud o su condición y recibe un diagnóstico facilitado por
IA. Si es necesario un médico, de entre los 10.000 empleados por PingAn,
contactará por vídeo llamada. El médico puede luego derivar al paciente a un
diagnóstico adicional, si fuese necesario.
Es
aquí donde radica el verdadero valor de la red de médicos, hospitales y
farmacias; incluso el servicio de entrega a domicilio de recetas agrega valor.
Además,
en la plataforma se encuentran todo tipo de consejos, informaciones y ayudas.
Hay diversos modelos de suscripción, desde el más sencillo a un todo incluido.
CÓMO
LOS ECOSISTEMAS SE CONVIRTIERON EN MARCAS
Los
ecosistemas han evolucionado de forma similar a las marcas, y existe una interesante
correlación entre las cuatro fases de cada evolución.
GE ha
sido durante mucho tiempo un ecosistema de muchos socios, sin embargo, la
mentalidad de Jack Welch era mantener bajo su paraguas corporativo tantos como
fuera posible. A medida que las organizaciones adoptaron un enfoque impulsado,
en gran medida, por las capacidades y orientado a la eficiencia, intentaron
construir redes cada vez más diversas y colaboración entre áreas, pero sobre
todo internamente.
Esa
situación cambió con la revolución tecnológica, donde empresas como ARM
reconocieron que la acelerada velocidad del progreso requería más agilidad…
pero que también es posible compartir los riesgos; otra verdad aprendida es que
las capacidades ya no eran la base del crecimiento, por lo que buscaron apoyo
más allá de sus organizaciones, lo cual les llevó a convertirse en ecosistemas
asociados.
Virgin es un gran ejemplo y recuerdo a
Richard Branson diciéndome que para él una de las denominadas “verdades” del
mundo empresarial que más le disgustan es la de: zapatero a tus zapatos. Quizás
por ello haya fundado una aerolínea, un banco, un negocio de medios o una nave
espacial; eso sí, cuando lanzó cada uno de estas empresas, lo hizo siempre con
un socio a su lado que sabía lo que estaban haciendo.
De
hecho, el enfoque de Virgin no es tan diferente del de Mikkel Bjergso. La compañía de Branson es esencialmente
una empresa de capital de riesgo, que se involucra en muchos nuevos negocios, y
los apoya generalmente con una pequeña inversión. Parte del acuerdo incluye que
el nuevo negocio adquiera la licencia de uso de la marca Virgin, lo que genera
un flujo de royalties que en casos como Virgin Media resulta muy lucrativo.
La
evolución más dramática ocurre en los ecosistemas experienciales, porque en
ellos la principal dinámica pasa de tener socios que estimulen la eficiencia a
centrarse en servir a los clientes de la mejor manera posible.
Haier,
el fabricante de electrodomésticos con sede en Qingdao, es un gran ejemplo. Constataron que necesitaban
partir desde categorías basadas en el consumidor y no de categorías basadas en
tecnologías.
Rendanheyi,
el modelo operativo distintivo de Haier, está construido sobre miles de
microempresas y permite trabajar con socios y consumidores de forma mucho más
fácil y sencilla. El estar centrados en dispositivos conectados e IoT les ha
permitido innovar, e incluso reinventar, actividades como compras, ropa,
conducción o entretenimiento. El ecosistema para ropa de Haier, productor de lavadoras, secadoras,
planchas… está cambiando la forma en la cual las personas compran, limpian,
usan, almacenan e incluso reciclan su ropa de formas radicalmente mejores.
El paso final es construir un
ecosistema que gire alrededor del consumidor, y no del producto, la
tecnología o la categoría. Mikkeller y Glossier son tan buen ejemplo como lo es
Apple.
“En
los ecosistemas experienciales, la principal dinámica pasa de tener socios que
estimulen la eficiencia a centrarse en servir a los clientes de la mejor manera
posible”
“El
paso final es construir un ecosistema que gire alrededor del consumidor, y no
del producto, la tecnología o la categoría”
El cambio más apreciable que Tim Cook
ha aportado a Apple ha sido el de priorizar que los dispositivos se desarrollen
desde una perspectiva mucho más orientada hacia el consumidor, facilitando la
interacción; y algo mucho más importante aún: qué contenido apoyan y qué
actividades permiten.
Hoy,
el modelo de negocio de Apple está más centrado en la marca y en crear
experiencias integradas que permiten a sus usuarios conectarse entre sí y con
sus entornos. La capacidad de sincronización de los dispositivos de Apple hace
que la simplicidad de su uso sea una constante fuente de satisfacción. Esto,
añadido a las maravillas que podemos encontrar en el Apple Store, consigue
hacer que la experiencia Apple sea algo mucho más enriquecedor.
CONSTRUYENDO
MARCAS MARIPOSA
Una “marca mariposa” es una empresa
relativamente pequeña, pero con gran imaginación. Su éxito depende de que sea
capaz de reunir, en un ecosistema, a socios diferentes y complementarios entre
sí,
bajo un paraguas de marca potente y que genere compromiso.
La
marca mariposa puede alcanzar sus sueños aun siendo pequeña y ágil, si se
aprovechan las habilidades complementarias de sus socios y se comparten tanto
el riesgo como las recompensas con ellos. Uniendo recursos y alcance se obtiene más influencia e
impacto. Podríamos añadir muchos otros ejemplos como Airbnb o Uber, empresas
con pocos activos y que parecen pequeñas teniendo en cuenta el tamaño de sus
ecosistemas.
Lo
que hace de las marcas mariposas algo especial es que van más allá de las
formas de pensar convencionales sobre los ecosistemas.
En mi nuevo libro, Los negocios
recodificados (Business Recoded), evalúo los 49 nuevos códigos necesarios para
tener éxito en el vertiginoso mundo de hoy. Saber cómo explorar
mercados cambiantes, adoptar nuevas tecnologías disruptivas, abordar los
problemas medioambientales más urgentes o resolver las fracturas entre empresa
y sociedad, adoptando propósitos que vayan más allá de la rentabilidad, y donde
los grupos de interés incluyan a las personas interesadas y no solo a los
accionistas.
Aplicando
estos códigos a la marca mariposa, comenzamos a trazar una lista de
verificación más simple pero mejor para los ecosistemas del futuro.
Una marca mariposa, que puede nacer
tanto de una start-up como de una empresa establecida, se crea cuando el
propósito de sus socios no es solo la búsqueda de ganancias financieras; han de
compartir un propósito, una ambición colectiva mediante la cual todos los
socios son conscientes de que unidos alcanzarán un objetivo mayor y,
potencialmente, contribuirán a crear un mundo mejor. De
una dirección compartida y una cultura alineada nace un propósito, común y
sólido.
“Una
marca mariposa se crea cuando los socios comparten un propósito, una ambición
colectiva mediante la cual todos son conscientes de que unidos alcanzarán un
objetivo mayor y, potencialmente, contribuirán a crear un mundo mejor”
Una marca mariposa, al ser un modelo de
negocio compartido, hace que sus socios operen de forma más estrecha,
utilizando eficientemente los recursos comunes y conservando la agilidad para
transformarse.
Genera, además, una mejor experiencia
para los consumidores. Cuando se trabaja en equipo para desarrollar
y diseñar soluciones innovadoras basadas en experiencias de los consumidores y
luego estas se ofrecen de una forma fluida, sensible y personalizada, los
resultados son excelentes, teniendo las marcas mariposa un impacto más
positivo, y no solo financieramente hablando.
Impulsada
por su propósito, una marca mariposa busca alcanzar algo más que ganancias y
rentabilidad. A través de
una orientación coordinada y “circular”, brinda un enfoque centrado en sistemas
de recursos que generen cero desperdicio neto; y mejor todavía si se logra un
impacto neto positivo.
“El
efecto mariposa” lo acuñó hace 50 años Edward Lorenz, un profesor de
meteorología del MIT y amante de la naturaleza. Mientras hacía simulaciones de
patrones climáticos con modelos computacionales de 12 variables ambientales,
Lorenz vio que al introducir pequeñísimos cambios creaba una gran diferencia en
las predicciones. Del
mismo modo, un líder de una marca mariposa puede crear grandes cambios
mejorando las experiencias positivas de los consumidores, el éxito compartido
de cada socio y la evolución continua del ecosistema
jueves, 25 de febrero de 2021
Tu mejor tesoro - Jose Manuel Casado González socio de 2.c consulting
Tu
mejor tesoro
Fuente:
Cinco Días
Jose
Manuel Casado González socio de 2.c consulting
Ahora
que, como quien dice, acabamos de estrenar una nueva década, y tras lo vivido
en el último año con el COVID-19, la mayor esperanza para todo el mundo es que
este 2021 sea un año de transformación para bien, que pongamos en acción
modelos de negocios redimensionados, que tengamos la fortuna de tener gobiernos
sensatos y racionales, y
que todos y cada uno de nosotros nos creamos lo que somos capaces de hacer por
nosotros mismos, porque el futuro y el triunfo de la humanidad depende en gran
medida de ello.
Y
esta difícil situación puede que sea el mejor momento de preguntarnos: ¿por qué
hay gente que tiene éxito y otra que no?, ¿cuáles son las razones por las que
ciertos profesionales triunfan en su carrera y por qué otros no lo consiguen?
La respuesta evidentemente no es fácil. Se necesita pasión, talento, esfuerzo, superar los
fracasos…, pero la respuesta estaría incompleta si no añadiésemos “creer en uno
mismo”; porque este es, sin duda, tu mejor tesoro.
La
creencia en las capacidades propias es trascendental para el éxito profesional,
independientemente de lo que digan los demás por muy expertos que parezcan o
sean. Aparte de que
tengamos talento y seamos valientes, debemos creer en nosotros mismo y en lo
que somos capaces de conseguir.
Para
ilustrar tal evidencia, me gustaría relatar el bonito cuento de “El Sueño de la
Bailarina de Ballet”.
Érase
una vez una niña que, desde pequeñita, sintió una enorme afición por el ballet,
tanta que le llevó a decidir que quería ser bailarina con todas sus fuerzas.
Durante su infancia, la joven había tomado clases de ballet y se había
esforzado al máximo; el sacrificio y el esfuerzo en la práctica del mismo
habían sido su baluarte, hasta que por fin pensó que había llegado el momento
de entregarse a la disciplina que la ayudaría a convertir su afición en
profesión.
Deseaba
llegar a ser la primera bailarina y quería comprobar si poseía las dotes y el
talento necesario, de manera que cuando se enteró de que venía a su ciudad una
gran compañía de ballet, fue a los camerinos después de una función y habló con
el director.
–
Quisiera llegar a ser una gran bailarina –le dijo–, pero no sé si tengo el
talento que hace falta.
–
Hágame una demostración –le dijo el maestro.
Transcurridos
apenas cinco minutos la interrumpió, moviendo la cabeza en señal de
desaprobación.
– No,
no tiene usted condiciones.
La
joven llegó a su casa con el corazón desgarrado, arrojó las zapatillas de baile
al armario y no volvió a calzarlas nunca más. Se casó, tuvo hijos y, cuando se
hicieron un poco mayores, encontró un empleo de cajera en un supermercado.
Años
después asistió a una función de ballet, y a la salida se topó con el viejo
director que ya era octogenario. Ella le recordó la charla que habían tenido
años antes, le mostró fotografías de sus hijos y le habló de su trabajo. Luego
agregó:
– Hay
algo que nunca he terminado de entender. ¿Cómo pudo usted saber tan rápido que
yo no tenía condiciones de bailarina?
–
¡Ahhh, apenas la miré cuando bailó delante de mí! Le dije lo que siempre le
digo a todas.
–
¡Pero eso es imperdonable! –exclamó ella. Arruinó mi vida, ¡pude haber llegado
a ser primera bailarina!
– No
lo creo –repuso el viejo maestro. Si hubieras tenido las dotes necesarias (y hubieras creído en ti), no
habrías prestado ninguna atención a lo que yo dije.
La moraleja de este cuento es que, en
la vida, no solo el valiente, el más talentoso o el veloz triunfa, tarde o
temprano el que siempre vence es “el que cree que es posible”; porque toda historia de un
triunfador es una hazaña de sacrificio y sufrimiento que arranca por creer en
uno mismo.
VIVENCIAS
INSPIRADORAS
Podría
citar multitud de ejemplos, pero mencionaré uno próximo de nuestro país, que me
llamó poderosamente la atención. En las las navidades de 2019, asistí al
Palacio Vistalegre para ver el espectáculo “Revolution On Ice”, de Javier
Fernández.
El afamado patinador español ha sido
campeón del mundo en 2015 y 2016, siete veces campeón de Europa, de 2013 a
2019, y varias veces campeón de España. Pero detrás de esta historia de éxito,
hay otra historia personal de dedicación, esfuerzo y soledad que, a base de
sacrificio, forjaron el carácter de este merecido campeón.
Tuvo
que dormir mucho tiempo en un sofá cama que había en el salón de un minúsculo
apartamento en New Jersey, a 6.000 kilómetros de su domicilio en España. Así
podría empezar la historia
de un chaval de 17 años que, un día, decidió dejar su casa, su familia y sus
amigos, para viajar a Estados Unidos y aprender el exclusivo oficio de estrella
del deporte. Antes de ese momento, Javier Fernández ya había abandonado
el lugar donde comenzó su sueño, la Nevera de Majadahonda, para trasladarse,
con 14 años al Centro de Tecnificación de deportes de Invierno (CETDI) en Jaca
y luego a Andorra donde un cazatalentos, el expatinador ruso Nikolai Morozov, le ofreció la opción de irse con
él a Estados Unidos y darse una oportunidad en ese deporte.
“No
solo el valiente, el más talentoso o el veloz triunfa, tarde o temprano el que
siempre vence es el que cree que es posible”
Al
parecer, el bueno de Javier viajó a New Jersey pero muchísimas veces quiso
dejarlo todo, y miles de ellas se propuso regresar a España con los suyos. Sin
embargo, siguió creyendo
en sí mismo, en su talento, en su esfuerzo y compromiso con el éxito, a pesar
de que parecía no poder triunfar en el sueño de su vida. Por fin dos
años más tarde, una leyenda del patinaje de los años 80, Brian Orser, le
ofreció viajar a Canadá y dar un salto definitivo en su carrera.
Otro
buen ejemplo de confianza en uno mismo y triunfo es el J.K. Rowling, la escritora británica de la saga
Harry Potter. Su vida es también todo un paradigma de superación: pérdidas
familiares desde joven, un aborto, maltrato, depresión, libros rechazados por
las editoriales… ¡Pero nunca abandonó!
Se
cuenta que J.K. Rowling recibió la inspiración para escribir su novela en un
viaje de tren entre Manchester y Londres, en un momento de su vida de dificultades económicas y
personales, en el que se encontraba sin empleo y con una hija pequeña que
mantener. A pesar de las adversas circunstancias, su tesón y creencia en
su capacidad y talento para escribir le hicieron triunfar; hasta el punto que, en 2004, Forbes nombró a Rowling
como la primera persona en ganar mil millones de dólares por escribir libros.
“No necesitamos magia para cambiar el mundo, llevamos todo el poder que
necesitamos dentro de nosotros”.
Otro
buen modelo podría ser Albert Einstein, uno de los mayores científicos de la
historia que pasó por los primeros años de su educación sin pena ni gloria. No aprendió a hablar hasta los
tres años de edad, por lo que sus profesores del colegio llegaron a pensar que
tenía un retraso. Durante sus años en el Instituto alemán, que acabó
dejando antes de terminar, un
profesor le dijo que “nunca conseguiría nada en la vida”. A los 16 años
se le denegó inicialmente la entrada en la Escuela Politécnica de Zúrich, al
obtener muy malos resultados en una asignatura de letras en la prueba de
acceso. Sin embargo, consiguió finalizar sus estudios de bachillerato y se
matriculó en la Escuela de Orientación Matemática y Científica. Tras graduarse
en 1900, no encontró trabajo en la Universidad y tuvo que ejercer como tutor en
diferentes ciudades. No fue hasta comenzar el doctorado varios años después,
cuando empezó a despertar su reconocimiento público, hasta que en 1921 ganó el
Premio Novel de Física. “Hay
una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía
atómica: la voluntad”.
Podría
citar infinidad de ejemplos más de triunfadores que, a pesar de lo que otros les dijeron, siguieron
persiguieron su éxito por el convencimiento personal de que podían conseguirlo,
como el caso del célebre director de cine Steven Spielberg, quien tras varios
sonados fracasos y triunfar con la película taquillera de “Tiburón”, llegó a
decir: “Tenemos mucho
tiempo por delante para crear los sueños que aún ni siquiera imaginamos soñar”.
Otras
historias como la de Thomas Edison, Howard Schultz, el fundador de Starbucks,
Stephen King o el mismísimo Walt Disney podrían englobar una lista, que se nos
antoja casi interminable, de personas
con mucho talento, pasión y valentía que basaron su triunfo en su confianza y
creencia en sí mismas.
“No
necesitamos magia para cambiar el mundo, llevamos todo el poder que necesitamos
dentro de nosotros”
J.K.
Rowling
Incluso
si hemos tenido muchos fracasos –porque el éxito y el fracaso son simplemente
interpretaciones o caras de una misma moneda–, tenemos que aprender de ellos y,
por encima de todo, no sucumbir como la bailarina de ballet de nuestra
historia. Creer en uno mismo es nuestro mejor tesoro y el único camino que nos
llevará a conseguir lo que deseemos.
“Hay
una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía
atómica: la voluntad”
Albert
Einstein
“Tenemos
mucho tiempo por delante para crear los sueños que aún ni siquiera imaginamos
soñar”
Steven
Spielberg
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