lunes, 30 de noviembre de 2020

Superhéroes, ninjas y apasionados

 

El absurdo lenguaje usado en los avisos de empleos.

Incluye contenido de The Economist

Traducido por Antonio Yonz Martínez © The Economist Newspaper Ltd, London, 2019

Un sargento pregunta si a alguien en su pelotón le interesa la música y cuatro alzan la mano. “Muy bien, muchachos, lleven este piano al comedor de oficiales”. El reclutamiento laboral se ha hecho más sofisticado desde que surgió ese viejo chiste. Las carreras de hoy requieren mucho más que músculo, pero en ocasiones eso dificulta la definición de los puestos. El desafortunado resultado es una forma de “inflación adjetival” en los avisos de empleos pues los empleadores intentan que las tareas rutinarias suenen excitantes. Quizás los postulantes se pregunten si están presentándose para una ocupación con un horario de 9 a 5, o para formar parte de la franquicia “Avengers”. En el sitio web de empleos Indeed, un local de cócteles buscaba “bármanes enfocados en las personas, orientados a la calidad y que tengan superpoderes de hospitalidad”. No se incluyó la capacidad de entregar el vuelto correcto a los clientes. Otra empresa británica ofrecía un puesto para “un ninja de call center, un superhéroe de la gente”, un poco exagerado para lo que resultó ser un trabajo en una corredora de seguros. Si ustedes creen que ese aviso es una aberración, Indeed también tenía ofertas para “ninjas con cinturón negro en priorización” y otro pedía “atención al detalle digna de un ninja”. Aparte de ir a la entrevista vestidos de negro de pies a cabeza y moverse sigilosamente a espaldas del entrevistador, es difícil dilucidar cómo podrían los postulantes demostrar su naturaleza ninja. Es obvio que no todas las empresas necesitan que los postulantes posean las cualidades de un guerrero japonés. Algunas, haciéndose eco del eslogan de los años 60, “Haz el amor y no la guerra”, exigen que sean apasionados. El mall Bluewater, en el sudeste de Inglaterra, buscaba “apasionados embajadores de la marca, orientados a las ventas”, mientras que se necesitaba “apasionados miembros de la tripulación” en una panadería de Londres, por un salario de £ 8.23 (US$ 10.32) la hora.

Este columnista siente pasión por su esposa, por la suerte de los equipos deportivos ingleses y por la alarmante noción de que Boris Johnson pueda convertirse en primer ministro de Reino Unido. Pero cuando se trata de trabajo, quizás la pasión no sea siempre la emoción más apropiada. ¿Preferirían los pacientes un cirujano “apasionado” o uno reconocido por mantener la cabeza fría? Es claro que sentir orgullo por el desempeño propio parecer importante, lo mismo que un grado de empatía por colegas y otra gente —clientes, placientes, lectores— que se ven influenciados por lo que uno hace. En cualquier caso, es bastante complicado mantener la pasión por 40 horas a la semana, todos los meses. En ciertos empleos, particularmente en las profesiones asistenciales, la ferviente creencia de esas personas en la utilidad social de sus labores les persuade a soportar largas jornadas y bajas remuneraciones. Pero la venta de bizcochos o zapatos no es una de ellas, así que, en lugar de hablar de pasión, los empleadores deberían pedir entusiasmo. Tal vez los trabajadores no aprendan a amar sus empleos, pero con la actitud correcta, pueden sentir satisfacción por el simple hecho de desempeñar bien sus tareas. Así como mantener contentos a los empleados, esto debiera de ser suficiente para la mayoría de jefes. Lamentablemente, otro mantra novedoso en la administración de negocios es “trae todo tu ser al trabajo”. Este eslogan, ideado por el conferencista motivacional Mike Robbins, parece bien intencionado. Los trabajadores no deberían tener que reprimir sus personalidades. Por ejemplo, no ocultar su orientación sexual o que tienen a su cuidado parientes pequeños o ancianos en casa. Pero es fácil ver cómo el eslogan puede ser convertido en la idea de que los trabajadores deben dar el 100% de compromiso todo el tiempo. Esto es pedir demasiado. Es excelente cuando las personas disfrutan su trabajo, pero lo cierto es que muchas lo hacen para pagar sus cuentas y sueñan con las pocas semanas en el año en que pueden salir de vacaciones. Quizás tengan hobbies e intereses fuera del trabajo, en cuyo caso la palabra clave es “fuera”. Esos son momentos en los que la empresa no tiene ningún derecho sobre sus empleados, a quienes se les debe permitir que dejen parte de ellos en casa. Quienes buscan empleo deben prestar atención al tipo de avisos que publican las empresas. Hay que pensar en ellos como si fuese una primera cita: si la otra persona comienza a hablar de matrimonio y de cuántos hijos tendrán juntos, lo recomendable es evitar volver a salir con ella. Así que, si un aviso de empleo habla de pasión o superhéroes, aléjese más rápido que un veloz batimóvil. Ser un ninja debiera estar reservado únicamente para las tortugas.


sábado, 28 de noviembre de 2020

¿Por qué es tan especial este súper?



Lección en Manresa de una cadena de supermercados y de una fundación que ayuda a personas con discapacidad

Fuente: La Vanguardia

Un pequeño gran milagro en Manresa, la capital de la comarca barcelonesa del Bages y de la Catalunya central, revela la valía profesional de las personas con discapacidad. Dos de las mejores pruebas de esta feliz integración laboral, pero no las únicas, son sendas franquicias de la cadena Caprabo. Los locales se han convertido en un modelo de éxito, gestionados por la fundación Ampans, que ayuda a 2.000 personas en situación de vulnerabilidad o con problemas físicos o psíquicos.

Pero antes de hablar de este logro comercial, hay que hablar de las personas que verdaderamente lo han hecho posible. Personas como Martí Santaulària, de 21 años. Después de sentirse estigmatizado y diferente durante mucho tiempo, de sufrir acoso de niño y las burlas crueles de quienes no entendían sus episodios de epilepsia, este joven se encerró en sí mismo, una característica de las personas que, como él, tienen síndrome de Asperger, una variedad de autismo.

Martí se convirtió en “alguien inseguro, lleno de miedos e incapaz de pedir ayuda”. Y así hasta que una bicicleta se cruzó en su vida. La bicicleta era la fundación Ampans, con su epicentro en el Bages y que ha hecho de la ayuda a las personas con discapacidad o en situación de vulnerabilidad su razón de ser. Esta entidad sin ánimo de lucro no sabía nada de restauración y fundó el restaurante Canonge (pasaje del Canonge Montanyà, 2) que hoy es uno de los mejores y más populares de Manresa.

No sabía nada de quesos y se hizo cargo de la quesería Muntanyola, que elabora variedades artesanales premiadas en certámenes internacionales. No sabía nada de viñas y ha fundado una celebrada marca de vinos, Urpina, con D.O. Pla de Bages y que tiene su buque insignia en el vino solidario 3 Nits. Tampoco sabía nada de tareas del campo y ha reactivado e insuflado una nueva vida a una finca cerca del municipio de Sant Salvador de Guardiola que corría el peligro de acabar abandonada.

La historia de la finca merece por sí sola un reportaje. Pertenecía a un matrimonio de payeses, padres de dos hijos con discapacidad. Como todas las parejas en su situación, les aterraba pensar qué sería de sus hijos el día de mañana, cuando ellos ya no estuvieran. Por eso, decidieron ceder sus tierras a Ampans con el compromiso de que les garantizaran su futuro y el de otras personas que requieran cuidados especiales. La solución alcanzada benefició a todas las partes.

La familia siguió viviendo en su masía y comenzaron a recibir ayuda para las tareas del hogar y la intendencia. Desgraciadamente, la madre ya ha fallecido. El padre, nonagenario, continúa en su casa con sus hijos y tiene la tranquilidad de saber que ya nunca se quedarán solos. La finca, que se ha convertido en un ejemplo de agricultura y ganadería sostenible, alberga también una residencia para 24 personas, que encuentran en este entorno la paz y el sosiego que precisan sus trastornos.

Un restaurante, una quesería, una bodega… Y todo coronado con éxito, a pesar de carecer de experiencia previa. ¿Cuál es la explicación? El único truco es pedalear siempre adelante. Si dejas de pedalear, te caes. En todas estas empresas, y en otras relacionadas con la industria, la limpieza, el medio ambiente y las artes gráficas, Ampans da empleo a personas perfectamente capacitadas, aunque no siempre lo han tenido fácil para demostrarlo.

Un buen ejemplo es el de Martí, de quien hablábamos al principio. Él y otros 200 compañeros con algún tipo de discapacidad trabajan en los proyectos de la fundación, que parece estar poseída por la misma hiperactividad de algunos de sus tutelados. ¿Por qué no abrimos un supermercado?, se preguntaron hace tres años sus responsables, que para variar no tenían ni la más remota idea sobre comercios de alimentación. Esta vez, sin embargo, contaron con la complicidad de una marca señera en Catalunya.

En el 2017 nació en Manresa el primer Caprabo de Ampans (calle Barcelona, 72). Tuvo tanto éxito que el año pasado nació su hermano (Pompeu Fabra, 5). Entre ambos locales dan trabajo a 27 personas, la práctica totalidad con una pesada mochila. No diremos aquí qué no pueden hacer, pero sí qué pueden hacer: sacar adelante un súper. En el de Martí Santaulària trabajan 14 personas más: Eva, José, Sílvia, Pere Lluís, Roger, Joan, Carlos, Meri, Roser, Remei, Eli, Mary, Lourdes y Josep Maria.

 

Todos son superhéroes sin capa. La pandemia destapó, para quien no lo supiera aún, cuánto dependemos de las cajeras, de los reponedores y de las encargadas de estos comercios. Cualquiera de ellas o de ellos podría haber ilustrado este reportaje. El problema fue elegir solo a uno. Ahí está, por ejemplo, Meri, una fuerza de la naturaleza, un torrente de vitalidad, que se ríe de sus supuestas discapacidades. “Yo tardaré en aprender más que tú y tardaré más en llegar, pero aprenderé y llegaré”, dice.

Meri (de Meritxell, aunque firma sus trabajos como Mery) es una extraordinaria fotógrafa, con una sensibilidad fuera de lo común. “Envíame algunas fotos”, le pidió el cronista y ella le inundó el WhatsApp con imágenes preciosas. La mejor es la que aparece más arriba, un paisaje reflejado en un estanque, no solo por su belleza, sino por las palabras que la acompañaban en el mensaje: “Esta foto me gusta porque se ve igual del derecho que del revés. Lo mismo pasa con la discapacidad. Tanto si nos ves del derecho como del revés, somos personas. Igual que tú”.

¿Y qué decir de Roger, otro reponedor, de 21 años? Padece trastorno por déficit de atención (TDH) y síndrome de Asperger. En el cole algunos niños le lanzaban cosas para hacerle enfadar porque les divertía ver como perdía los estribos. “¿Los has perdonado, Roger?”. “Sí”. “Por qué”. “Porque espero que hoy sean mejores personas y que si algún día tienen hijos los eduquen mejor de los que los educaron a ellos”. Palabras así nos deberían hacer reflexionar. ¿Quiénes son los discapacitados?

Pero había que elegir a un protagonista y elegimos a Martí Santaulària, la perfecta demostración de que casi todas las barreras se pueden eliminar, aunque no depende solo de ellos. Depende, sobre todo, de nosotros, de saber verlos “del derecho y del revés”. Ya ha dejado atrás al niño inseguro y temeroso que una vez fue. Gracias a las pedaladas que le han ayudado a dar, ha realizado cosas que creía impensables y ha estudiado comercio electrónico y cocina, entre otras muchas cosas.

Una de las experiencias que más le marcó fue su viaje a Wernigerode (Sajonia-Anhalt, Alemania), donde hizo prácticas remuneradas como administrativo en una empresa de automoción durante tres meses. Luego, de vuelta a casa, trabajó en una empresa de transportes, en el restaurante Canonge y en el último Caprabo inaugurado por Ampans. Aquí no ha tenido únicamente una oportunidad laboral, sino que ha ganado en visibilidad social. Hoy se siente fuerte, confiado, con ganas de ayudar.

Durante la pandemia, viajó al pasado cuando descubrió en su súper a personas asustadas, deseando comprar e irse corriendo a casa, como si el suelo bajo sus pies no fuera firme. Él sabe bien qué es eso y cómo actuar. A todos ayudó. Para todos tuvo palabras de consuelo. “Saldremos de esta, tranquilos”.


jueves, 26 de noviembre de 2020

EL INDECOPI ORDENA MODIFICAR LA ETIQUETA DEL PRODUCTO “HOT DOG DE POLLO” DE LA MARCA LA SEGOVIANA PORQUE SU DENOMINACIÓN NO REFLEJA SU VERDADERA NATURALEZA

 

Fuente: INDECOPI

Además, impone sanción de 189,5 UIT a la empresa Sociedad Suizo Peruana de Embutidos S.A por confundir o engañar a consumidores al no indicar todo el contenido de sus ingredientes.

 

La Comisión de Protección al Consumidor N° 2 del Indecopi, en primera instancia administrativa, sancionó a la empresa Sociedad Suizo Peruana de Embutidos S.A. (Supemsa) por etiquetar su producto “hot dog de pollo” con una denominación que no refleja su verdadera naturaleza, generando confusión o engaño al consumidor. Por ello, le impuso una multa de 189,54 UIT y una medida correctiva para que modifique la denominación consignada en su etiqueta precisando su verdadera naturaleza.

 

Así, mediante Resolución Final Nº 1380-2020/CC2, la Comisión señaló que Supemsa infringió el artículo 32 de la Ley N° 29571. Este señala que “el etiquetado de los alimentos se rige de conformidad con la legislación sobre la materia o en su defecto a lo establecido en el Codex Alimentarius. Los alimentos deben llevar en su etiquetado de manera destacada la denominación que refleje su verdadera naturaleza, sin generar confusión ni engaño al consumidor”.


Como medida correctiva, la Comisión ordenó a Supemsa que cumpla con:

Indicar en la etiqueta del producto denominado “hot dog de pollo” la denominación “hot dog a base de carne y piel de pollo, y grasa y cuero de cerdo”.

Implementar políticas o protocolos comerciales con su red de distribuidores comerciales, canales de venta, principales clientes u otra área encargada, a fin de acreditar que aquellas unidades del citado producto denominado hayan adecuado o modificado el nombre en su etiquetado.

Asimismo, debido a que la Asociación de Consumidores y Usuarios de la Región Áncash (Acurea) denunció el caso, la CC2 dispuso entregarle el 22,50 % de la multa impuesta a Supemsa. Ello, según el convenio suscrito con el Indecopi y según el artículo 156 de la Ley N° 29571, Código de Protección y Defensa del Consumidor.

La empresa sancionada se encuentra en plazo de apelación, de ser así el caso será visto por la Sala Especializada en Protección al Consumidor del Indecopi.

La resolución es pública y puede ser vista en el siguiente enlace:  https://bit.ly/39eedEH

La institución da a conocer esta decisión al amparo del artículo 123 del Código, el cual precisa que “(…) Los procedimientos seguidos ante el Indecopi tienen carácter público. En esa medida, el secretario técnico y la Comisión de Protección al Consumidor del Indecopi se encuentran facultados para disponer la difusión de información vinculada a los mismos, siempre que lo consideren pertinente”.

Lima, 25 de noviembre de 2020


miércoles, 25 de noviembre de 2020

Menstruación: Escocia, la primera nación del mundo en ofrecer gratis productos sanitarios


Por: Claire Diamond

Productos para la menstruación gratis y para todos.

Escocia se ha convertido en la primera nación del mundo en hacer que los productos de higiene para la menstruación no tengan un costo económico para su población.

 

Los legisladores del Parlamento de ese país aprobaron este martes y por unanimidad el proyecto de ley de Productos de Período (de suministro gratuito).

 

A partir de ahora, las autoridades locales tienen la obligación legal de garantizar que los artículos como tampones y toallas sanitarias sean gratuitos y estén disponibles para "cualquiera que los necesite" en edificios públicos.

 

El proyecto de ley fue presentado por la legisladora laborista Monica Lennon, quien ha estado haciendo campaña para poner fin a la "pobreza del período" desde 2016.

 

La "pobreza del período" es cuando las personas de bajos ingresos no pueden pagar o acceder a productos adecuados para la menstruación.

 

Con menstruaciones promedio que duran aproximadamente cinco días, los tampones y toallas sanitarias pueden costar hasta US$10,6 al mes en Reino Unido, y algunas mujeres tienen dificultades para asumir ese gasto.

 

Lennon dijo que era una legislación "práctica y progresista" que se hizo aún más vital debido a la pandemia del coronavirus.

 

"Los períodos no se detienen con las pandemias y el trabajo para mejorar el acceso a tampones, toallas higiénicas y productos reutilizables esenciales nunca ha sido más importante", agregó.

 

¿Cuán grande es el problema?

Una encuesta entre más de 2.000 personas realizada por Young Scot, el Servicio de Información Juvenil de Escocia, encontró que aproximadamente una de cada cuatro mujeres en la escuela, colegio o universidad había tenido problemas para acceder a los productos menstruales.

 

De igual modo, alrededor de 10% de las jóvenes en Reino Unido no han podido pagar los productos para la menstruación; 5% ha tenido dificultades para pagarlos; y 19% ha cambiado a un producto menos adecuado debido al costo, según revelan otras investigaciones recientes sobre el tema.

 

Además de la pobreza del período, el proyecto de ley en Escocia aborda el estigma de la menstruación.

 

Los investigadores dicen que esto es particularmente un problema para las más jóvenes ya que el 71% de las chicas de 14 a 21 años encuestadas se sienten avergonzados al comprar productos de higiene menstruales.

 

El impacto en la educación es otra área que el proyecto de ley pretende abordar: los investigadores encontraron que casi la mitad de las niñas encuestadas han faltado a la escuela debido a su período.

 

En otras regiones del mundo el problema se agrava.

 

Diversas encuestas revelaron que, en zonas remotas de América Latina, las niñas no cuentan con información pertinente sobre la menstruación, acceso al saneamiento adecuado (en la región aún 106 millones de personas no cuentan con un baño digno en casa, la mayoría en zonas rurales) o a productos de gestión menstrual, señala un artículo de 2019 del Banco Mundial.

 

El alcance de la ley

El proyecto de ley de Productos de Período (de suministro gratuito) de Escocia impone a las autoridades locales la obligación legal de garantizar que cualquier persona que necesite productos menstruales pueda obtenerlos de forma gratuita.

 

Deben dar acceso a "cualquier persona que los necesite" a diferentes tipos de productos de higiene femenina "razonablemente fácilmente" y con "razonable dignidad".

 

El plan deberá estar operativo dentro de los dos años posteriores a la aprobación de la legislación.

 

Y la ley también asegura el suministro gratuito de productos para la menstruación en escuelas, colegios y universidades.

 

¿Qué pasa en otros lugares?

El gobierno de Reino Unido tiene su propio grupo de trabajo sobre el tema, con el objetivo principal de abordar el estigma y la educación sobre la menstruación.

 

Los productos de menstruación gratuitos se entregaron en todas las escuelas primarias y secundarias de Inglaterra en enero.

 

Un puñado de estados de EE.UU. también ha aprobado leyes que exigen que se proporcionen productos gratuitos en las escuelas.

 

Desde 2001, el IVA se ha aplicado a los productos de menstruación a una tasa del 5% en Reino Unido, y las normas de la Unión Europea significan que este "impuesto de tampón" no se puede abolir ni reducir más.

 

El impuesto de tampón es un término utilizado para referirse al impuesto a todos los productos de higiene menstrual que garantizan la salud de las mujeres.

 

Sin embargo, durante los últimos cinco años, el gobierno de Reino Unido ha invertido el dinero recaudado por el IVA en productos menstruales en un fondo de impuestos sobre tampones que se utiliza para apoyar a organizaciones de mujeres y organizaciones benéficas.

 

Ahora que Reino Unido ha abandonado la UE, dependerá del gobierno establecer la tasa de IVA que se aplica a los productos de higiene femenina, y los legisladores dicen que quieren eliminar por completo el impuesto sobre los productos sanitarios para mujeres lo antes posible.

 

Varios otros países han reducido o eliminado los impuestos sobre los productos menstruales, incluidos una decena de estados en EE.UU. y países como Kenia, Canadá, Australia, India, Colombia, Malasia, Nicaragua, Jamaica, Nigeria, Uganda, Líbano y Trinidad y Tobago.

 

martes, 24 de noviembre de 2020

“Nuestra economía está loca: los intermediarios ganan más dinero que los productores”



 


Si analizamos el retorno de la inversión en agricultura, lo peor se lo lleva el agricultor. En la postcosecha [la limpieza y el tratamiento antifúngico de la fruta, por ejemplo] reciben un poco más de dinero. Con el procesado, más. Pero la mayor parte se la lleva el supermercado. Y no tiene por qué ser así. Tenemos que dar más dinero al productor. Los agricultores deben tener suficiente dinero para vivir bien. El supermercado no tiene por qué tener un 100% de retorno de la inversión. Los intermediarios ganan más dinero que los productores. ¿Y por qué? Nuestra economía está loca, no tiene ningún sentido. Eso es lo que yo pienso. Si queremos arreglarlo, debemos echar números y que sea más justo para todos.

La genetista marroquí Ismahane Elouafi, doctorada en España, es la nueva jefa científica de Naciones Unidas contra el hambre.

Curwen: La historia de los octógonos de la Ley Saludable


 

Curwen nos explica al detalle el proceso para que estos cuatro stickers negros, que promueven la alimentación saludable, lleguen a ser una realidad.

Fuente: RTV


María Antonieta Alva, exministra del Ministerio de Economía y Finanzas del Perú en CADE jóvenes: "La importancia de tener un propósito".

lunes, 23 de noviembre de 2020

Quibi, apaga y vámonos: autopsia de la plataforma que quiso derrocar a Netflix

 



Por: Juan Diego Godoy

Ni las inversiones millonarias ni las celebridades que la apoyaron pudieron salvarla. La compañía nació con heridas mortales y solo duró seis meses en el mercado de la nueva televisión

El objetivo era desbancar a Netflix y todos apostaron por ella. Estrellas de cine, productores galardonados, empresas gigantescas, tecnología punta. Un nuevo competidor estaba dispuesto a disputarse la corona con el rey de la nueva televisión y había decidido pasar por encima de Amazon Prime, HBO y Disney Plus para conseguirlo. Pero Quibi sabía que ingresaba a la carrera con una lesión tan grave que parecía mortal. Y así fue. Seis meses después, la compañía bajó la persiana. Sus directivos culparon a la pandemia. Pero entre los motivos del fracaso los expertos añaden el precio, la comunicación y la falta de visión. Así fue la andadura de Quibi en el complejo mercado del streaming.

La propuesta era arriesgada y por eso llamó la atención. Su fundador, Jeffrey Katzenberg, ex directivo de Disney y fundador de DreamWorks, ingresó al mercado del streaming con contenidos de alta calidad, producidos por directores y productores de renombre, interpretados por reconocidos artistas, adaptados exclusivamente para consumir desde el móvil y con una duración de 10 minutos por episodio. Katzenberg buscaba “crear la siguiente generación de contadores de historias” y esta parecía la fórmula del éxito. Su plataforma sería ideal para llenar esos espacios vacíos o tiempos muertos del día, como por ejemplo, el viaje en el transporte público, algún hueco entre reuniones de trabajo o en la sala de espera de la consulta. Pero todo el material solo podría consumirse desde el móvil. Nada de ordenadores, grandes pantallas ni tabletas.

“Quibi era una gran idea y si consultas los datos del mercado —para 2021 el usuario medio dedicará 100 minutos diarios a consumir video desde su móvil— la propuesta era buena”, señala Elena Neira, profesora e investigadora especializada en nuevos modelos de distribución audiovisual y autora de Streaming Wars, que explica el fenómeno de la nueva televisión. En el caso Quibi, no bastó con aferrarse a los datos, había que interpretarlos. “El móvil es el futuro, sí. Pero su gran competencia, más allá de los gigantes de streaming, eran TikTok y YouTube, y ambos tienen algo que Quibi no ofrecía: son gratis”, detalla. Para Jorge de Soto, director de Arte para cine y televisión y profesor de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Villanueva, el móvil fue el principal problema. “Olvidaron que lo más importante es tener buenas historias que contar, independientemente de su formato”, comenta a EL PAÍS por correo electrónico.

El proyecto de Katzenberg siguió adelante y consiguió cerca de 1.500 millones de euros de inversores como NBC Universal, WarnerMedia y AT&T, entre otros. PepsiCo y Walmart se apuntaron dentro de sus filas de anunciantes. Productores y directores de la talla de Steven Soderbergh, Guillermo del Toro, Steven Spielberg y Sam Raimi comenzaron a elaborar parte del contenido. Algunos de los más grandes estaban de su lado. Tras dos años, Quibi vio la luz el 6 de abril…y en plena pandemia.

“Es falta de visión. Si tu producto ha sido creado para consumirse durante el ajetreo del día a día en el que las personas se transportan de un lugar a otro, ¿por qué habrías de lanzarlo en plena pandemia cuando todos están confinados en casa?", plantea Neira y añade que además del confinamiento, falló su contenido porque "nadie hablaba de él y no generaba tendencias”. Nicolás Grijalba, profesor de Historia de Cine y director del Grado en Comunicación Audiovisual de la Universidad Nebrija, coincide con la experta. “Es cierto que nacer en plena pandemia no parece un buen plan, pero además de eso, ni su catálogo era demasiado atractivo ni la marca consiguió generar un enganche con el espectador”, explica.

La medicina, peor que la enfermedad

Pero para Quibi todo pintaba bien. O al menos eso comunicaba la empresa. Meg Whitman, su CEO celebró las más de un millón de descargas de la plataforma en su primera semana. Y luego todo se estancó. En su primer mes, Quibi solo convenció a 3,5 millones de suscriptores, una cifra diminuta comparada con el resto de competidores. Durante el primer trimestre del año, los grandes como Netflix, Amazon Prime y HBO contaban con 182, 150 y 140 millones de suscriptores, respectivamente, y los más pequeños como Disney Plus, Hulu y Apple TV contaban con 65, 35 y 33 millones de suscriptores.

Estas cifras encendieron algunas alarmas, sobre todo porque aquellos 3,5 millones no eran suscriptores seguros: la mayoría estaba en el periodo gratuito de prueba, que en ese entonces era de tres meses. Al terminarse el periodo de prueba, los suscriptores tendrían dos opciones: pagar 4,99 dólares (4,25 euros) con publicidad o 7,99 dólares (6,81 euros) sin anuncios. Pero en junio, al cumplirse el tercer mes, el 90% de los usuarios no eligió ninguna y se esfumó. Así lo comprobó la compañía de análisis de datos e inteligencia, Sensor Tower y el medio especializado en tecnología, TedCrunch, en un informe. Quibi tenía problemas.

“El precio era demasiado caro, sobre todo si lo comparas con Apple Plus (4,99 al mes) o Disney Plus (69,99 euros anuales, o sea 5,83 al mes)". Ambas plataformas acababan de lanzarse en noviembre 2019 y tenían un catálogo mucho más amplio y para más tipos de público. "Tampoco tomaron en cuenta que sus otros competidores como TikTok, YouTube e incluso Instagram TV son gratuitos”, explica Neira.

Desesperado, Quibi comenzó a tomar nuevas medidas y se desligó, poco a poco, de su visión inicial. En mayo, cambió la política de los tres meses gratis a 14 días. Luego, en junio, pasó de ser exclusiva en móviles a poder instalarse en tabletas y ordenadores e incluso enviar su señal vía AirPlay o Chromecast. Pero tampoco logró despegar. En septiembre, la compañía comenzó a barajar todas sus opciones y comenzó a coquetear con una de ellas: el cierre y la venta de sus contenidos al mejor postor. En octubre se consumó esta opción. Quibi decía adiós.

 

Apaga y vámonos

A De Soto le sorprendió el cierre tras solo seis meses en el mercado. “Fue muy precipitado, considero que para desarrollar este tipo de proyectos se debe contar con más tiempo en el mercado para afinar su desarrollo”, resalta. Pero para Neira y Grijalba la compañía actuó bien. “Lo intentaron todo, pero llegó el momento de entender que el modelo por el que habían apostado ya no iba a triunfar”, señala Neira. “Es inviable mantener un zombie audiovisual en estos tiempos”, sentencia Grijalba.

En un comunicado, Katzenberg y Whitman, explican que el cierre se debió a que “la idea en sí no era lo suficientemente sólida como para justificar un servicio de transmisión independiente”. También culparon al “tiempo” de salida al mercado (por la pandemia del coronavirus) y anunciaron que en los próximos meses trabajarían “arduamente para encontrar compradores” para los contenidos producidos.

¿Es la caída de Quibi una prueba de que el mercado del streaming está, como muchos otros mercados tecnológicos, controlado por los gigantes? ¿O es Quibi solo un experimento fallido? “En todos los mercados hay margen para que surjan nuevas ideas revolucionarias. Pero creo que Quibi fue un proyecto fallido por su propia personalidad, más que por la competencia con las demás plataformas”, señala De Soto y Grijalba concuerda. “Esta es una prueba de que no todo vale y de que las grandes campañas de marketing, como la de Quibi que avisaba la llegada de la plataforma que desbancaría a Netflix, pueden fracasar”, explica. “La lección es esta: hay sitio para todos, pero no para todas las fórmulas”, sentencia Neira.



Claves para un armario sostenible


 Utilizamos un 60% más de ropa que hace 15 años. Y si esa ropa no ha sido producida de manera sostenible, el impacto sobre el planeta puede llegar a ser enorme. La periodista Brenda Chávez, especializada en sostenibilidad, nos da las claves en El PAÍS Clima y Medio Ambiente para lograr tener un armario que nos haga felices sin dañar el medio ambiente.

Fuente : El País

La obsolescencia programada y la psicológica



¿Por qué cambiamos de celular cada poco tiempo?
Las estrategias de los fabricantes para vender más productos de los que necesitamos generan unas pautas de consumo insostenibles... ¿Quién es responsable de este modelo de negocio?

Fuente : DW Español

La industria del azúcar lleva décadas manipulando la ciencia



Un análisis de antiguos documentos de la Sugar Research Foundation muestra que detuvieron estudios en los que se relacionaba azúcar y enfermedad cardiovascular

Por: DANIEL MEDIAVILLA

Durante la historia de la humanidad, morir de cáncer de pulmón era una verdadera rareza. Sin embargo, el consumo masivo de tabaco, que comenzó a finales del siglo XIX, causó una epidemia mundial. La relación entre el hábito de fumar y el cáncer comenzó a demostrarse en los 40 y a finales de los 50 las pruebas ya eran irrefutables. Sin embargo, en 1960 solo un tercio de los médicos de EE UU creían que el vínculo entre la enfermedad y el tabaquismo era real. A esa confusión de los médicos y la ciudadanía contribuyó también la ciencia. En 1954, Robert Hockett fue contratado por el Comité de Investigación de la Industria del Tabaco estadounidense para poner en duda la solidez de los estudios sobre el daño de los cigarrillos.

Pese a los esfuerzos de aquella industria, la acumulación de pruebas ha logrado que la conciencia sobre los peligros de fumar sea casi universal y que las campañas hayan reducido significativamente el número de fumadores. Pero el negocio del tabaco no es el único que manipuló la ciencia para proteger sus beneficios. Como el tabaquismo, el consumo desmesurado de azúcar es un hábito enfermizo moderno. Y aunque la conciencia sobre los daños del azúcar es algo mucho más reciente, parece que la propia industria era consciente de ellos desde hace mucho tiempo. De hecho, Hockett, antes de buscar la protección del tabaco a través de la confusión, había hecho lo mismo con el azúcar. Entonces, al no poder negar la relación entre sacarosa y caries, trataba de promover intervenciones de salud pública que redujesen el daño del azúcar en lugar de restringir su consumo.

Esta semana, un equipo en el que participan Cristin Kearns y Stanton Glantz, investigadores de la Universidad de California en San Francisco conocidos por señalar los tejemanejes del negocio azucarero, ha recuperado antiguos documentos que muestran su forma de trabajar. Según explican en un artículo publicado en la revista PLOS Biology, la Sugar Research Foundation (SRF), conocida ahora como Sugar Association, financió en 1965 una revisión en el New England Journal of Medicine en la que se descartaban indicios que relacionaban el consumo de azúcar, los niveles de grasa en sangre y la enfermedad cardiaca. Esa misma fundación también realizó estudios en animales en 1970 para analizar esos vínculos. Sus resultados encontraron un mayor nivel de colesterol en ratas alimentadas con azúcar frente a otras alimentadas con almidón, una diferencia que atribuían a distintas reacciones de los microbios de su intestino. Cuando la SRF conoció los datos, que apuntaban a una relación entre el consumo de azúcar y la enfermedad cardiaca e incluso un mayor riesgo de cáncer de vejiga, detuvo las investigaciones y nunca publicó sus resultados.

Glantz y sus colegas comentan que este tipo de trabajo propagandístico, dirigido a sembrar dudas sobre cualquier relación entre el consumo de sacarosa y las enfermedades crónicas, continúa hoy. Como ejemplo citan una nota de prensa difundida por la Sugar Association en 2016 como respuesta a un estudio publicado en la revista Cancer Research. En ella, se ponían en duda los datos obtenidos por un equipo del Centro para el Cáncer MD Anderson de la Universidad de Texas en el que se observó en ratones que el consumo de azúcar favorecía el crecimiento de tumores y la metástasis.

Estrategias vigentes

Las estrategias de la industria azucarera del pasado continúan vigentes. Como cuando Hockett proponía paliar el impacto del consumo del azúcar en la caries sin reducir su consumo, hoy, compañías como Coca-Cola centran el foco en la necesidad de hacer ejercicio para reducir la obesidad dejando a un lado la de reducir el consumo de azúcar.

En una entrevista con El País, Dana Small, una científica de la Universidad de Yale que trabaja para entender la manera en que el entorno moderno, desde la alimentación a la contaminación, favorece la obesidad, comentaba su experiencia colaborando con Pepsi. Pese a que reconoce que los directivos de la compañía tenían buenas intenciones cuando comenzaron a financiar proyectos sobre alimentación y salud, cuenta que todo funcionó bien hasta que tuvieron “resultados que indicaban que sus productos podían estar haciendo daño”. No podían asumir que conocían los peligros de sus productos para la salud, porque esa información se podría utilizar contra ellos en futuras demandas. “Dejaron de financiarme la semana siguiente y a los científicos con los que estaba trabajando, les confiscaron los ordenadores”, relataba.

Glantz considera que la actitud de las asociaciones azucareras “cuestionan los estudios financiados por la industria del azúcar como una fuente fiable de información para la elaboración de políticas públicas”. Small, sin embargo, consideraba que la industria del azúcar y la de la alimentación en general es demasiado grande como para obviarla. En su opinión es necesario buscar formas para proteger este tipo de colaboración de tal manera que ambas partes puedan trabajar de forma honesta “sin tener que preocuparse por secretos comerciales o ser demandada”.

https://journals.plos.org/plosbiology/article?id=10.1371/journal.pbio.2003460

https://elpais.com/elpais/2015/03/10/ciencia/1426004228_642425.html

https://elpais.com/elpais/2015/03/04/ciencia/1425492900_302754.html












El reto de transportar una vacuna a -80 ºC

 

La vacuna de Pfizer/BioNTech ha devuelto la esperanza al obtener resultados preliminares de eficacia del 90%. Pero el fármaco requiere temperaturas muy bajas de conservación que ponen a prueba los sistemas logísticos

Por: Gonzalo López Sánchez

(…) De hecho, tras la aprobación de una vacuna por parte de la autoridad competente, son necesarios meses de preparación para construir las bases de datos en las que estarán los individuos a vacunar. También es necesario asegurar el suministro y la operación de grandes centros de vacunación, o bien de instalaciones más pequeñas que cubran mejor el territorio. Los retos logísticos son inimaginables, sobre todo cuando se pretende vacunar a una parte importante de la población.

Pfizer ha asegurado que podrá producir 50 millones de dosis de su vacuna en 2020 y hasta 1.300 millones en 2021. Puede parecer mucho, pero se estima que la quinta parte de los 7.800 millones de habitantes del planeta están en riesgo de padecer la Covid-19 severa y, por tanto, de necesitar una inoculación.

Además de esto, el candidato a vacuna más avanzado en su desarrollo, es también el más difícil de distribuir. Se espera que la FDA («Food and Drug Administration») autorice la vacuna de Pfizer/BioNTech en cuestión de tres semanas, pero sus responsables se enfrentan ahora a un reto considerable, porque su vacuna ha de conservarse a una temperatura de entre -70 y -80 ºC.

«No es imposible, pero mantener una cadena de frío con esos requisitos es complicado, especialmente si se pretende distribuir la vacuna en una zona poco poblada o con malas comunicaciones», ha explicado Jaime Pérez, vocal de la Asociación Española de Vacunología.

De hecho, esta semana la Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó de que ningún sistema de salud del mundo está preparado para cubrir las necesidades de almacenamiento y transporte de la cadena de frío de una vacuna ultraenfriada, y recordaba que ninguna otra vacuna utilizada comparte estas características. No obstante, sí hay vacunas aprobadas, como Ervebo, frente al virus ébola, que requieren temperaturas muy bajas, de -60 a -80 ºC, y que pueden conservarse en nevera un máximo de 14 días.

«Si los países van a utilizar esas vacunas tendrán que preparase. Las otras vacunas que están en fase 3 sí se pueden manejar en las cadenas de frío que encontramos hoy en cualquier país», ha advertido Jarbas Barbosa, subdirector de la OPS. Pfizer está en proceso de establecer acuerdos bilaterales con varios países para reforzar las capacidades de transporte y de los almacenes centrales.

 

Cuanto más baja sea la temperatura de conservación, más exigente es la distribución. Lo ideal es que el fármaco se conserve a temperatura ambiente o que baste con una nevera y temperaturas de 2 a 8ºC. El próximo paso son los congeladores, con temperaturas de -20ºC, y lo más extremo y difícil de lograr es la ultracongelación, con temperaturas de -70 a -80 ºC.

 

El enemigo de la vacuna: las «ARNasas»

La causa de estos exigentes requisitos está en unas enzimas muy abundantes en la naturaleza y que se llaman «ARNasas». Están presentes en multitud de bacterias y facilitan la degradación del ARN, el ácido nucleico en el que se basa la vacuna de Pfizer y BioNTech. «Se degrada realmente rápido, mucho más que el ADN o las proteínas, como se puede comprobar en cualquier laboratorio», ha explicado Javier Burgos, doctor en biología molecular que ha trabajado en el desarrollo de fármacos.

La solución es bajar la temperatura de conservación para ralentizar las reacciones químicas. Por eso, Pfizer ha diseñado una ambiciosa cadena de suministro y distribución capaz de repartir cientos de millones de dosis por todo el mundo muy rápidamente. Por ello no sorprende que tanto el desarrollo de la vacuna como el de la cadena logística le haya costado a la empresa unos 2.000 millones de dólares (al cambio, unos 1.700 millones de euros).

 

La larga cadena de distribución

La cadena empieza en centros de distribución situados en Kalamazoo y Michigan (en Estados Unidos) y en Puurs, Bélgica, donde Pfizer cargará contenedores refrigerados para llenar unos 24 camiones al día, según informa «The Washington Post». En Michigan la compañía ya ha preparado 350 grandes congeladores, en un área similar a la de un campo de fútbol americano, y también cuenta con varios centros logísticos auxiliares repartidos por Europa.

 

La compañía cuenta con enviar 7,6 millones de dosis diarias a aeropuertos cercanos, que se embarcarían en alrededor de 20 aviones al día de empresas de transporte, hasta puntos cercanos a los centros de vacunación, como grandes hospitales y centros médicos. En total, el transporte no debe llevar más de tres días, por término medio. No obstante, dado que la vacuna requiere inyectar dos dosis, separadas por 21 días, se hace necesario repetir el envío para completar la vacunación.

 

Para poder trasladar y conservar las vacunas en congeladores convencionales, Pfizer ha desarrollado un envase reutilizable capaz de preservar las temperaturas ultrafrías hasta 10 días en congeladores y cinco en neveras. Cada caja contiene entre 1.000 y 5.000 viales y hielo seco o hielo de dióxido de carbono, para preservar la temperatura.

 

Para asegurar que la cadena de frío no se rompe y que las vacunas no se quedan inservibles, cada caja está seguida por GPS y cuenta con termómetros para registrar las temperaturas.

Los expertos consideran que el punto más vulnerable de la larga cadena de transporte se producirá cerca del destino final, cuando las vacunas se muevan en lotes más pequeños.


Cocinar es un riesgo para casi la mitad de los latinoamericanos







Un 44% de la población de la región aún no cuenta con servicios de energía moderna para cocinar, sobre todo en las zonas rurales

 Por: MARJORIE DELGADO

(...) casi la mitad de la población mundial, 4000 millones de personas, de bajo y mediano ingreso, no pueden cocinar con tecnologías y combustibles limpios, de forma eficiente, segura, asequible y conveniente. De acuerdo al informe Estado del acceso a medios para cocinar con energías modernas (en inglés) del Programa de Asistencia para la Gestión del Sector Energía del Banco Mundial, 1.250 millones de estas personas están en transición para acceder a servicios de energía moderna para cocinar, pero 2.750 millones están muy lejos de lograrlo.

El aumento anual en el acceso a tecnologías y combustibles limpios para cocinar fue solo de 0,8 puntos porcentuales en promedio entre 2010 y 2018, según el informe (2020) de progreso del Objetivo Desarrollo Sostenible 7, que persigue el acceso de las personas a la energía para el 2030.

Los expertos del Banco Mundial sugieren que la adopción de los servicios de energía moderna para cocinar va más allá de la eficiencia de las estufas y las emisiones del combustible, que es en lo que se ha hecho énfasis históricamente. Es necesario medir estos atributos en relación con:

  • La experiencia de cocinar en el hogar, es decir, la exposición, quién cocina, qué se cocina, cómo, por cuánto tiempo y con qué frecuencia.
  • Las condiciones de la vivienda, por ejemplo, la ubicación de la cocina, disposición y tamaño, materiales de construcción y calidad de la ventilación.
  • Las condiciones económicas en términos de ingresos familiares y el dinero que se debe invertir en los combustibles y las estufas.
  • La disponibilidad de los combustibles y tecnologías en los mercados locales.
  • La conveniencia o cuánto tiempo toma a las personas conseguir el combustible y prepara las estufas
  • La seguridad.

De todo esto depende que las personas adopten una combinación limpia de estufa y combustible.

Entender este entorno puede contribuir a que los tomadores de decisiones estén mejor informados, a que se puedan formular políticas adecuadas, de acuerdo con cada contexto, que aceleren las soluciones.

Tomando en cuenta estos parámetros, África subsahariana es la región que más sufre pues el 90% de la población carece de acceso. En Asia oriental, la cifra es del 64%, mientras que en América Latina y el Caribe, casi la mitad de la gente, un 44%, no cuenta con servicios mejorados para la cocción. Esto se traduce en un alto impacto en términos de salud, productividad e igualdad de género, cambio climático y medio ambiente.

Humo y la covid-19

Según la Organización Mundial de la Salud, la exposición al aire contaminado en las viviendas causó casi 4 millones de muertes en 2016 en los países de bajo y mediano ingreso, lo que representó un 6,7% de la mortalidad total. Este tipo de contaminación está asociada además al cáncer de pulmón, enfermedades cerebrovasculares, cardíacas y respiratorias, padecimientos que hacen más compleja la recuperación de pacientes con la covid-19.

Aunque algunos aspectos difieren de región en región, los especialistas coinciden en que las mujeres soportan las mayores pérdidas en términos de salud, seguridad y productividad: ellas, incluidas las niñas, pueden pasar hasta seis horas entre recolectar o comprar combustible, cocinar y limpiar las cocinas, lo que limita sus oportunidades para estudiar o tener un empleo. Y cuando van a recolectar el combustible también se arriesgan a ser víctimas de violencia sexual.

No invertir lo suficiente para combatir la falta de acceso a soluciones de cocina modernas le está costando al mundo 2,4 billones de dólares al año, 16 veces más lo que costaría solucionarlo: lograr el acceso universal requeriría 150.000 millones de dólares por año hasta 2030. Esta inversión ameritaría del esfuerzo del sector público, para que las soluciones de energía moderna estén al alcance de los más pobres; del sector privado, para invertir en la infraestructura necesaria, y de las familias para la compra de combustibles y cocinas.

América Latina y el Caribe: ciudades vs zonas rurales

En la región, el costo de la falta de acceso a energías modernas para cocinar asciende a 86 mil millones de dólares por año: 21 000 millones en pérdidas por salud; 59 000 millones en costos de equidad de género y 6 000 millones de dólares en impactos climáticos y medioambientales. La transición hacia mejores servicios de energía moderna para cocinar requeriría una inversión en América Latina de 53 000 millones de dólares en los próximos 10 años.

En América Latina y el Caribe, un 56% de la población dispone de servicios de energía moderna para cocinar. Es la región en desarrollo con mayor acceso. Los segmentos más beneficiados son predominantemente urbanos: el 49% de esa población vive en las ciudades y solo un 7% vive en zonas rurales.

Del 44% de la población que carece de acceso, un 15% tiene severas barreras para lograrlo, especialmente en las zonas rurales; mientras un 29% está en transición para tener servicios mejorados de cocción, principalmente en las ciudades. Este porcentaje es mayor que el del resto de las regiones estudiadas, lo que representa una buena oportunidad para lograr que la mayoría de la población tenga acceso.

En las ciudades de la región, más del 80% de la gente emplea gas como combustible principal para cocinar. En el ámbito rural, casi el 50% usa leña como combustible primario.

El uso paralelo de varios combustibles de cocción y estufas en un mismo hogar es un desafío importante. Hogares que ya han adoptado combustibles modernos suelen usar varios combustibles por costumbres socioculturales y para minimizar riesgos de disponibilidad. Por ejemplo: entre 1974 y 2016, Ecuador se alejó sustancialmente de la madera como combustible principal y lo sustituyó por gas licuado de petróleo (GLP). Aun así, el 44 % de los hogares complementa el uso de GLP con leña, al menos una vez al día.

El informe seguimiento del Objetivo de Desarrollo 7 indica que Chile, Argentina y Uruguay son los países que tienen mayor cantidad de población con acceso a combustibles y estufas limpias en la región, mientras que los que menos tienen son Haití (con menos del 25%), Guatemala y Nicaragua. Entre el 2014 y el 2018, los países de la región que registraron un crecimiento más rápido en este sentido fueron El Salvador y Perú, con un incremento 2 puntos porcentuales por año en promedio.

En Centroamérica, la leña representó en 2018 cerca del 80% del consumo final de energía en los hogares.

Los ingresos siguen siendo un impulsor fundamental en la demanda de combustibles y estufas. Los segmentos de la población con más ingresos tienen tendencia a usar más combustibles limpios, mientras que los más pobres suelen usar más fuentes de energía contaminante.

Ante el escenario actual, los especialistas recomiendan que los países incluyan formalmente la demanda de energías moderna para cocinar en las estrategias nacionales de planificación energética y coinciden en que estas estrategias deben tomar en cuenta a los distintos usuarios y sus necesidades, los mercados locales y el potencial energético de cada país. Además, proponen incrementar el financiamiento y crear pactos entre los líderes políticos de alto perfil para darle prioridad al logro de este Objetivo de Desarrollo Sostenible.

En este sentido, una de las iniciativas para impulsar el compromiso político y el financiamiento es el Fondo Cocina Limpia del ESMAP, anunciado en el 2019, que movilizará 500 millones de dólares para lograr el acceso de más personas a mejores servicios para cocinar de forma limpia, eficiente, segura, conveniente y asequible.

Durante los últimos 11 años, el Banco Mundial ha participado en más una decena de programas para fomentar el uso de estufas limpias en diversos países de la región, como Perú, El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua.

Marjorie Delgado es productora online del Banco Mundial

El informe State of Access to Modern Energy Cooking Services



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