LinkedIn
en la era de la experiencia
La
popular red profesional empieza a asimilar las herramientas de Microsoft, que
es su propietaria desde el 2016
Por: Norberto
Gallego
El
teletrabajo seguirá siendo habitual cuando haya pasado la pandemia La
digitalización es decisiva, pero crece la demanda de perfiles con formación humanística
Durante
la pandemia, LinkedIn ha vivido una sobrecarga de trabajo que a la postre ha
reforzado la cuenta de resultados de Microsoft, su propietaria desde hace cinco
años. Esta red profesional, global por antonomasia, ha cerrado el 2020 con 740 millones de miembros en
150 países, cuyas interacciones generaron más de 4.800 millones de conexiones
online: el 60% de esa ingente masa de usuarios ha teletrabajado (en
comparación con el 8% de finales del 2019). Su director general para España y
Portugal, Ángel Sáenz de Cenzano, se declara convencido de que una gran parte
de esos miembros va a seguir trabajando desde sus casas parte de la semana
cuando se dé por cerrada la crisis sanitaria.
En
consecuencia, espera que el
negocio de LinkedIn seguirá creciendo a su ritmo habitual del 20% anual.
Pero es un negocio en plena transformación. En sus primeros años –nació en mayo
del 2003– y aún hoy, la
imagen que muchos tienen acerca de LinkedIn es que se trata de un instrumento
idóneo para la búsqueda de empleo profesional. Sáenz de Cenzano admite
que ese rasgo probablemente ha servido como gancho para la captación masiva de
usuarios, pero con el paso de los años estos “son mucho más activos tras
descubrir otras posibilidades, como un caudal de relaciones en su esfera
profesional o de oportunidades comerciales”.
De
hecho, en estos últimos tiempos, la función que más ha potenciado el uso de su red es el aprendizaje.
“Por un lado, la gente siente la necesidad de mantener sus conocimientos
actualizados; por otro, la digitalización ha creado facilidades para
aprender a distancia”.
Desde que Microsoft compró LinkedIn a
mediados del 2016, por 26.200 millones de dólares, ha mantenido separadas las
operaciones, con el fin de preservar su espíritu original. “No
conozco ningún otro caso equivalente”, apunta Sáenz de Cenzano, con 20 años de
carrera en Microsoft. Las líneas de negocio de ambas organizaciones han crecido
en paralelo, señala, “hasta que ha llegado el momento en que, por volumen y
porque así lo exige la experiencia del cliente, se ha decidido acercarlas”.
Explica,
además, que en esta etapa “trataremos de hacer visible la oferta de un conjunto
coherente de soluciones, abriendo el arco de colaboración entre ambas
organizaciones”. Coincidiendo con el éxito que está teniendo Teams,
“herramienta que nunca hemos considerado como una mera solución de videoconferencia”,
algunas prestaciones de LinkedIn están convergiendo en Microsoft Viva,
iniciativa definida como “plataforma de experiencia del empleado”. Desde esta,
el usuario tiene acceso a las aplicaciones y a la colaboración en equipo, que
hace extensiva a funciones que siguen siendo un rasgo propio de LinkedIn.
Todo
ha cambiado con la covid. “Internamente, hemos perdido ese punto neurálgico que
era la oficina como lugar de trabajo; externamente, el reto de mantener el hilo
con nuestros clientes, a los que les está pasando lo mismo. Puede decirse que
el mercado es diferente porque los entornos de trabajo ahora son diferentes”.
Desde
luego, el teletrabajo no nació de la pandemia, pero esta ha alterado los usos
de LinkedIn para muchos millones de sus miembros. Ha aumentado el tiempo de
presencia ante una pantalla, lo que a su vez incentiva el uso de plataformas
digitales. Las entrevistas de trabajo no volverán a ser como antes. Y muchas
profesiones y labores que pretendidamente están ligadas a un centro de trabajo
también se pueden hacer a distancia. “La disponibilidad de tecnología tiene
mucho que ver, pero lo más importante es que abre oportunidades de acceso al
talento, que ya no depende de si el individuo vive en Santander, en Barcelona o
en París”.
Empíricamente,
LinkedIn ha sido un termómetro de las tendencias del empleo en los segmentos
profesionales, ya que con 13 millones de miembros en España, esta red
profesional agrupa a más de la mitad de la población activa. El estudio más
reciente de la compañía, Empleos en auge, recoge la experiencia de los primeros
diez meses de pandemia; la necesidad de contratar personal no ha descendido, ni
mucho menos, pero ha mostrado las disfunciones del mercado laboral. “En España se han perdido muchos
puestos de trabajo, pero al mismo tiempo hay que destacar el auge de 15
categorías debido a cambios en la conducta del consumidor y/o a necesidades
afloradas durante este periodo”. La necesidad obliga; han aumentado un 92% los
puestos educativos con aptitudes digitales (en un 61% son mujeres) y la
contratación de profesionales médicos y paramédicos un 55% (en un 70% también
mujeres).
Predominan
los roles con componentes digitales, señala Sáenz de Cenzano. “La
digitalización ha penetrado en sectores que en principio uno no ve como
tecnológicos. Vemos que
las estrategias empresariales están muy influidas por la gestión y el análisis
del dato y que la disciplina denominada customer experience está en los
primeros puestos del ranking”. La conclusión es obvia: escasean profesionales
(y los disponibles están en LinkedIn).
Otro
factor de mercado es el relevo generacional. “Se empieza a entender que las
relaciones laborales requieren un tratamiento diferente en lo referente a la
contratación y la retención del talento. Las empresas buscan personas con competencias distintas a
las que empleaban hace no mucho tiempo. No necesariamente son capacidades
tecnológicas –Sáenz de Cenzano cree observar una mayor demanda de formación humanística–, que
son más propias de profesionales jóvenes”. En definitiva, concluye con la
convicción de que se ha abierto una nueva agenda de recursos humanos dentro de
las empresas.
