El líder ante la
incertidumbre: Liderazgo e innovación para tiempo complejos
Por: Tommaso
Canonici
¿Qué harías si
mañana llega una pandemia, nadie puede salir de casa durante varios meses y el
negocio se hunde? ¿Te imaginas a uno de tus consejeros o accionistas de
referencia hacerte esta pregunta hace un año? Posiblemente nos hubiésemos reído
y habríamos pasado al siguiente argumento.
Estamos viviendo en la época de
más incertidumbre desde la Segunda Guerra Mundial y, posiblemente, una de las
crisis humanitarias más grandes que ha vivido este planeta. Lo único
seguro de todo esto es que al terminar vamos a vivir un nuevo natural. Aunque
todo el mundo habla de “nueva normalidad”, de normal va a tener muy poco. Creo
que tenemos que hablar de “nuevo natural”.
Las empresas que
tengan éxito serán aquellas con más capacidad de adaptación e innovación para
aprovechar las oportunidades que se crearán. Sobrevive el que mejor se adapta,
nos enseñó Darwin.
Como escribimos
mi compañero Antonio Núñez (Senior Partner de Parangon Partners) y yo en El
líder ante la innovación, hoy más que nunca, el líder de una organización tiene que liderar en la
incertidumbre.
En nuestra
conciencia colectiva está muy arraigada la asociación del término
“incertidumbre” a un estado de zozobra emocional y de angustia vital que hay
que evitar a toda costa. El
ser humano se siente indefenso ante lo desconocido; en las organizaciones nos
pasa lo mismo.
Esto está
cambiando; las transformaciones que sacuden al mundo van más deprisa que el
propio lenguaje. La ausencia de certezas, la volatilidad y la inestabilidad se
han convertido en el nuevo estándar dentro del entorno de los negocios, en la
realidad que enfrentan empresarios y trabajadores en su quehacer diario. Algo
que forma parte de nuestra cotidianidad no deberíamos vivirlo con angustia.
El ejército
norteamericano fue uno de los primeros en comprender la necesidad de saber
adaptarse a las circunstancias de convertir lo excepcional en el pan nuestro de
cada día. Fueron sus
militares quienes en los años 90 acuñaron el acrónimo VUCA (volatilidad
–volatility–, incertidumbre –uncertainty–, complejidad –complexity– y
ambigüedad –ambiguity–) para redefinir las nuevas condiciones de
imprevisibilidad permanente en las que se vieron obligados a operar durante los
conflictos armados de Irak y Afganistán. Su filosofía es sencilla: ¿para
qué amargarse por algo que no podemos modificar?
Empeñarse en
seguir jugando bajo unas normas desfasadas solo porque es “lo que hemos hecho
siempre”, únicamente puede conducir a la frustración y al fracaso. ¿Qué tal si
tratamos de conocer los entresijos del nuevo modelo e intentamos funcionar de
acuerdo a sus esquemas?
La realidad VUCA
presenta grandes retos para quienes se adentran en ella por primera vez. Para
Eric G. Kail, coronel del ejército norteamericano y profesor de Psicología y
Liderazgo, la ambigüedad es una de las principales causas de conflicto en
cualquier organización, un potencial factor de riesgo y hasta de muerte
empresarial. Es un elemento que hace que amenazas y oportunidades sean más
complejas, costosas de identificar y conceptualizar, lo que dificulta una
reacción a tiempo. Una de
las principales labores del líder consiste en aportar claridad a las tareas y
objetivos de sus colaboradores para evitar que la ambigüedad del contexto les
paralice.
Según Kail, tres son las
directrices que permiten desenvolverse con éxito bajo condiciones de
ambigüedad: escucha activa, lo que implica prestar atención a voces de equipos
diversos para que todos se sientan parte de un proyecto común con sentido y
propósito; abrirse a nuevas ideas, lo que supone analizar las de los miembros
del equipo con el mismo interés que se valoran las propias; y desglosar una
gran victoria en muchos pequeños éxitos, porque una sucesión de
aciertos, aunque sean pequeños, deja un magnífico pozo de confianza entre los
stakeholders, y esto siempre produce mejores resultados que jugárselo todo a
una sola carta.
Hoy tenemos que hablar de un
nuevo liderazgo para tiempos VUCA. Bill George, profesor de Harvard, habla de
liderazgo VUCA 2.0: “vision”, “understanding”, “courage”, “adaptability”.
Visión para anticipar los cambios; entendimiento para comprender las sutilezas
de los vaivenes del mercado; coraje para dejar atrás la comodidad de los
caminos trillados –lo malo conocido–; y adaptabilidad para adoptar con
celeridad los nuevos paradigmas.
Los nuevos
líderes deben salir de su egocéntrica burbuja y abrirse a un modelo de
dirección que ponga a las personas y la innovación en el centro. José Ignacio
Goirigolzarri, presidente de Bankia, nos dijo en el prólogo de El líder ante la
innovación: “El CEO como tomador único de decisiones, en este momento es
ineficaz y hasta peligroso”.
Resumo aquí los
cinco consejos de CEO a CEO más prácticos y más útiles para este momento,
citados en nuestro libro, tras entrevistar a más de un centenar de CEO de grandes
organizaciones, que reflejan los aprendizajes de más de diez años liderando
proyectos de transformación e innovación desde la firma global de innovación
que represento, Opinno:
1. Transformar
la manera de trabajar, la
velocidad y la capacidad de innovar será clave para la competitividad de
cualquier organización. Sé una organización Agile. El camino no será
sencillo: “El éxito es la capacidad de ir de un fracaso a otro sin perder
entusiasmo”, dijo Churchill.
2. Empodera y
motiva a tu equipo. Crea
un sueño compartido con todos tus colaboradores. “Un líder es un
negociador de esperanzas”, nos enseñó Napoleón.
3. Reimagina la experiencia 360 de
tu organización en el nuevo entorno, de clientes, empleados, proveedores
y accionistas, para aprovechar las oportunidades del “nuevo natural” y
construir ventajas competitivas duraderas. Pon al consumidor en el centro e instaura un pensamiento
de diseño en toda la organización. “La innovación distingue a los
líderes de los seguidores”, decía Steve Jobs.
4. Reinventa la manera de
comunicar, escuchar y satisfacer a tus clientes. Estamos frente al mayor
curso de formación digital de la historia; lo digital a partir de ahora va a
ser la opción por defecto. Solo cabe una estrategia en el nuevo entorno: la
omnicanalidad.
5. Déjate aconsejar, rodéate del
mejor equipo y de los mejores proveedores, personas capaces de pensar fuera de
la caja y reimaginar el futuro. Dijo Einstein: “Locura es hacer lo mismo
una y otra vez y esperar resultados diferentes”.
