Un
Ikea de segunda mano
Por: Núria
Vila
La
tienda piloto con muebles de Ikea de segunda mano en Eskilstuna
La firma quiere pasar de ser una
empresa con un modelo de negocio lineal a uno circular
+
16.5% La firma sueca ha registrado un beneficio neto en el último ejercicio de
1.700 millones de euros
El
nuevo Ikea de productos ya usados que acaba de abrir en Suecia no tiene nada
que ver con sus enormes almacenes tradicionales, sino que es un local de 72 metros cuadrados dentro
de un centro comercial en la ciudad de Eskilstuna, a unos 130 kilómetros de
Estocolmo. La ubicación no
es casual, ya que el centro comercial ReTuna está integrado por tiendas que
sólo ofrecen productos reciclados y reutilizados. Es el primero del mundo de
estas características, inaugurado hace cinco años con el objetivo de contribuir
a generar una economía más circular.
Ikea ha argumentado que aquí es donde
se dan “las mejores condiciones para aprender lecciones y ganar experiencia” en
su camino hacia un negocio más sostenible, que tiene un reto claramente
definido para el 2030: pasar
de ser una empresa con un modelo de negocio lineal (comprar, usar, tirar) a un
modelo circular. Esto supone que dentro de diez años todos los productos de
Ikea deberán ser diseñados en base a principios circulares y a partir de
materiales renovables y reciclados y, al mismo tiempo, la empresa deberá
facilitar a los clientes la prolongación de la vida útil de sus muebles.
En la
nueva tienda, inaugurada esta semana, se venderán muebles y productos de
decoración que los clientes ya no quieren y que entregarán en una estación de
reciclaje del centro comercial. Allí se limpiarán, renovarán y reciclarán para darles una segunda vida.
La principal diferencia con las zonas de productos de ocasión de los almacenes
de Ikea es que en la tienda de Eskilstuna solo habrá muebles que necesiten ser reparados antes de
revenderlos. Según la compañía, habrá opciones completamente diferentes,
ya que se pueden reparar y usar partes sueltas para extender la vida útil de
los productos que estaban dañados, mientras que en los almacenes de Ikea
clásicos se requiere que los muebles estén en buenas condiciones cuando se
devuelven para poderse revender.
Según
ha subrayado la compañía, esta tienda es parte de un proyecto global de
innovación dentro del grupo con el que pretende ganar conocimiento sobre por qué algunos productos de
Ikea se convierten en residuos, en qué condiciones están cuando los clientes
los tiran y hasta qué punto hay interés en comprar artículos reciclados.
De momento estará abierta durante seis meses, tras los cuales el grupo valorará
si lo extiende a más localidades suecas o a otros mercados.
Este
no es el primer proyecto de Ikea para avanzar hacia un negocio más sostenible. La compañía repara y reempaqueta
aquellos productos que se han dañado durante el transporte, y también
permite que los clientes devuelvan productos para revenderlos como
oportunidades o donarlos a organizaciones benéficas. A principios de este año
lanzó otra iniciativa piloto en Suiza con la que ofrece la posibilidad de
alquilar muebles durante un periodo de tiempo determinado y después
devolverlos. Entonces, Ikea los restaura para poder volver a ponerlos en el
mercado.
De
cara a este próximo Black Friday, la empresa ha puesto en marcha un programa de
recompra de muebles en una treintena de países, incluido España, con el que los clientes que
quieran deshacerse de algún producto pueden pedir una tasación de su valor y
recibir un vale para gastar en las tiendas del grupo.
Ikea,
que es el principal productor de muebles y artículos de decoración del mundo,
ha cerrado el año fiscal –de septiembre de 2019 a agosto del 2020– con
beneficio récord pese a la pandemia. Inter Ikea, propietario de la marca Ikea y
proveedor de los productos vendidos en todo el mundo, facturó 23.700 millones
de euros –un 6% menos que el año anterior– y registró un beneficio neto de 1.700 millones, un 16,5%
más, la mayor ganancia desde que se estableció la estructura actual del
grupo en el 2016, según destacó el periódico Sydsvenskan. La razón, entre otros
motivos, es la reducción
de los precios de las materias primas y la interrupción de nuevas
contrataciones.
