Amistades
en la oficina
The Economist Newspaper Ltd
Los estudiosos
de la felicidad han descubierto que las relaciones cercanas son un ingrediente
clave para una vida satisfactoria. Lo que es cierto en general, también lo es
en el trabajo, según una
investigación de Gallup, que halló que tener un "mejor amigo en el
trabajo" está estrechamente asociado con todo tipo de aspectos positivos,
desde compromiso del empleado hasta mayor retención y mejor historial de
seguridad laboral.
En cierto modo,
esto es banal, pues pasar tiempo con gente que a uno le cae bien hace que el
quehacer sea más agradable, incluido el trabajo. Si una ocupación es bastante
rutinaria, la camaradería entre colegas puede ser la parte más interesante.
Asimismo, el respaldo de amigos puede incentivar a las personas a intentar
cosas nuevas. Un estudio del
2015 de Erica Field, de la Universidad Duke, y colegas, analizó el impacto de
un curso de formación empresarial para mujeres en India. Las que asistieron a
la capacitación con una amiga fueron más propensas a solicitar préstamos que
quienes fueron solas.
Lo contrario
también aplica. Las relaciones antagónicas con colegas siempre hacen que la vida
laboral sea infeliz. Un estudio dirigido por Valerie Good, de la Universidad
Gran Valley State, encontró que la soledad tiene un efecto adverso en el
desempeño de vendedores quienes, entre otras conductas, empiezan a gastar más
tiempo quejándose con los clientes. Lo único peor que un vendedor que ve al
cliente como una vía para hacer dinero, es uno que quiera a su compañía.
Así que los
amigos son importantes. Sin embargo, los problemas surgen cuando los gerentes
ven las palabras "mayor compromiso del empleado" y concluyen que
deben intentar gestionar amistades laborales. En un reporte publicado el año
pasado, Gallup presenta el ejemplo de una compañía que organiza una reunión
semanal para todo el personal que en cada ocasión se enfoca en el mejor amigo
en el trabajo de algún empleado.
Hay startups que
ofrecen servicios orientados a estimular amistades laborales. Una monitorea la
profundidad de las conexiones entre personas de distintos equipos e identifica
intereses compartidos, por ejemplo, la panadería sin gluten, entre empleados
que no se conocen entre sí y programan encuentros para ellos.
Es un error que los gerentes se
entrometan en el asunto de crear amistades, y no solamente porque no
entienden para nada cuál es esa dinámica. La característica determinante de la
amistad es que es voluntaria. Los empleados son adultos, de modo que no necesitan que sus
gerentes arreglen para ellos encuentros para pasarla bien. Además, el
centro de trabajo junta a las personas por sí solo, con frecuencia bajo
condiciones demandantes.
El mayor
problema es que las amistades laborales tienen más doble filo de lo que sus
defensores admiten, y pueden volverse complicadas rápidamente cuando cambian
las dinámicas de poder. La transición de amigo a jefe o de amigo a subalterno,
es inherentemente incómoda.
Las amistades
también tienen el potencial de asemejarse mucho al "amiguismo". Un ingenioso estudio de Zoe Cullen,
de la Escuela de Negocios de Harvard, y Ricardo Pérez-Truglia, de la
Universidad de California en Berkeley, halló que las interacciones sociales de
los empleados con sus gerentes pueden impulsar las perspectivas de sus carreras
en relación con otros colegas.
Si las empresas
van a involucrarse en crear amistades laborales, también deben preocuparse por
sus inconvenientes. Podrían facilitar interacciones entre empleados, en
particular en un mundo de trabajo híbrido y remoto. Las reuniones sociales y de
confraternización son vías razonables de propiciar que los colegas se conozcan
y fomentar una cultura corporativa.
Sin embargo, una
relación de calidad no requiere amistad, sino respeto a las capacidades de cada
uno, un nivel de confianza y el deseo de alcanzar la misma meta; no necesita
tarjetas de cumpleaños ni el interés compartido de tejer colchas. Las empresas deben hacer lo posible
para potenciar este tipo de relaciones. Si las personas quieren ir más allá,
depende totalmente de ellas.
