lunes, 15 de junio de 2026
¿Se puede subir la remuneración mínima a 1500 soles? - Fernando Cuadros Luque
Es más, si consideramos la RM neta de S/ 983 percibida por los trabajadores posdescuentos de sus aportes previsionales, dicho monto no alcanza a cubrir ni siquiera el componente alimentario (S/ 1040) de la canasta básica de consumo familiar, lo que nos permite decir que tenemos una RM de pobreza extrema.
Otro aspecto relevante es que entre los años 2018 y 2025, el poder adquisitivo de bienes y servicios de quienes ganan la RM se ha reducido en 7%, como resultado de la inflación, lo cual ha implicado un empobrecimiento del referido segmento de trabajadores.
Incluso el actual poder de compra de la RM representa apenas la tercera parte del que tenía a inicios de la década del setenta.
En la misma línea, si analizamos la trayectoria real de la RM en Latinoamérica en el periodo 2012-2024, podemos apreciar que su poder adquisitivo creció 32% en promedio, reduciéndose únicamente en Guatemala y Perú (ver gráfico). ¡Vaya “mérito”!
Todo lo contrario a lo registrado en México, que encabeza el ranking de crecimiento del poder adquisitivo de la RM con una mejora de 140%, gracias a su política activa de actualización de la misma, la cual ha contribuido a reducir significativamente su nivel de pobreza.
Si se hubiera aplicado estrictamente todos los años los criterios de inflación y productividad establecidos en el mecanismo técnico del Consejo Nacional de Trabajo-CNT (2007) para actualizar la RM, al 01 de enero del 2026 ya debería haber ascendido a cerca de S/ 1400, lo cual muestra una brecha importante con la vigente (S/ 1130).
Tomando en cuenta las estimaciones de inflación y mejora de la productividad para el presente año, desde inicios del 2027 la RM debería ubicarse muy cerca de S/ 1500, sobre la base del mecanismo técnico del CNT, espacio integrado por representantes del gobierno, los principales gremios empresariales y confederaciones sindicales.
En cuanto al contexto económico y laboral, debemos señalar que se prevé que el PBI continúe registrando resultados positivos el 2026 (3,2%), lo cual incidirá en una menor tasa de desempleo, subempleo e informalidad laboral de los asalariados privados.
Además, según la Planilla electrónica del MTPE, la RM representa apenas el 39% de la remuneración promedio en el sector privado formal, por lo que hay margen suficiente para incrementarla.
Respecto a la capacidad de las micro y pequeñas empresas (MYPE) formales para asumir el incremento de la RM, se observa que en las primeras la remuneración promedio es S/ 1700 y S/ 2800 en las segundas; por tanto, no tendrían mayores dificultades en absorber el referido incremento.
Sin perjuicio de lo señalado, sería conveniente que la mejora de la RM de S/ 1130 a S/ 1500 se realice en dos tramos, con el fin de facilitar su aplicación en las MYPE. Un primer incremento se podría realizar en agosto del 2026 y el segundo a inicios del 2027.
“Subir la remuneración mínima a S/ 1500 beneficiaría directamente a 7,6 millones de personas, si consideramos una familia promedio con 4 miembros”.
Subir la RM a S/ 1500 beneficiaría directamente a 1,9 millones de trabajadores formales privados que perciben dicha remuneración o una cercana/vinculada a ella, 7,6 millones de personas en total, si consideramos una familia promedio con 4 miembros, quienes representan el 46% del empleo formal privado, según la planilla electrónica del MTPE.
Del total de trabajadores beneficiados, 36% corresponderían a microempresas, 22% a pequeñas empresas y 42% a empresas medianas y grandes.
Según la misma fuente estadística, los incrementos de la RM suelen mejorar la remuneración promedio real en todo el sector privado formal, mientras que cuando no sube la RM, la remuneración promedio real tiende a reducirse o estancarse.
Además, de acuerdo con la ENAHO del INEI, alrededor del 40% de los asalariados privados informales percibe una remuneración que al menos equivale a la RM, por lo cual un incremento de esta última podría servir como referencia para una futura mejora remunerativa en el referido segmento.
Adicionalmente, se favorecería aproximadamente a 80 mil trabajadores del hogar formales que suelen percibir la RM o una remuneración cercana. Entre formales e informales, 131 mil ganan al menos la RM, así que el efecto podría ser mayor (fuente: INEI, ENAHO).
Cabe agregar que al ser trabajadores de bajos ingresos los beneficiados por la mejora de la RM, trasladarían rápidamente casi la totalidad de sus mayores remuneraciones a la adquisición de bienes y servicios de primera necesidad, sobre todo a MYPE y autoempleados, lo cual contribuiría a seguir reactivando la economía.
“Es fundamental institucionalizar un mecanismo técnico de revisión de la remuneración mínima, para contar con una política seria sobre la materia y dejar de lado arbitrariedades”.
Si bien desde el enfoque económico neoliberal se suele señalar que los incrementos de la RM tienen efectos negativos en el mercado laboral, como mayor desempleo y/o informalidad, la realidad muestra que aquellas mejoras de la RM que se han dado en contextos de crecimiento económico y al menos tomando como referencia criterios técnicos, como ha venido sucediendo en el caso peruano desde el 2007, no han revertido el crecimiento del empleo formal privado ni la tendencia decreciente observada en las tasas de desempleo e informalidad laboral, así como en el porcentaje de asalariados con remuneraciones inferiores a la RM (fuente: Planilla electrónica del MTPE y ENAHO/EPEN del INEI).
Incluso la mayoría de estudios que han tratado de estimar el impacto de los incrementos de la RM en el mercado laboral nacional, no han encontrado efectos negativos en el empleo o no han resultado significativos, como es el caso del realizado por el MTPE en 2022.
La RM es un instrumento para el sector asalariado formal, que tiene como objetivo central garantizar la satisfacción de las necesidades básicas de los trabajadores y sus familias.
La informalidad laboral no se combate manteniendo la RM en niveles bajos, ni precarizando más el empleo formal, sino vía la implementación de políticas públicas de fortalecimiento de la fiscalización laboral, de promoción del incremento de la productividad y de incentivos económicos a sectores con alto potencial de generación de empleo asalariado formal.
Sin perjuicio de ello, existen regímenes laborales especiales para MYPE que reducen significativamente los costos salariales respecto al régimen general, aminorando el impacto de un incremento de la RM.
Es fundamental institucionalizar de una vez por todas, vía una norma del Ejecutivo y previo paso por el diálogo social, un mecanismo técnico de revisión de la RM, para contar con una política seria sobre la materia y dejar de lado arbitrariedades.
La institucionalización del referido mecanismo técnico permitiría que, gradualmente, la RM cubra la canasta básica de consumo familiar (S/ 1848), en cumplimiento del mandato constitucional y de manera sostenible.
Ello sin dejar de lado la obligación estatal de fomentar la negociación colectiva entre sindicatos y empresas como principal mecanismo de mejoras remunerativas.
martes, 9 de junio de 2026
JOYAS DEL ANDE - De Ayacucho al mundo, así es la ruta de transformación de las papas nativas orgánicas en chips de la marca Tiyapuy.
1. Recepción
50 tn de papa nativa orgánica se descargan al día en temporada de cosecha (abril-agosto).
- Ayacucho
- Áncash
5 variedades de papa se procesan:
- Cacho de toro
- Sumaq songo
- Secorani
- Huayro macho
- Amarilla nativa
2. Cuarto de frío
-5 grados es la temperatura a la que se conserva el tubérculo.
10 tn es la capacidad aproximada de cada contenedor.
3. Zona cruda
A. Se realiza el doble lavado del tubérculo y el enjuague.
B. Se hace una selección manual, según el tamaño.
C. El filtro de la máquina permite separar las impurezas.
4. Zona de producción
A. La papa lavada es procesada por una máquina rebanadora y luego es colocada en una faja.
B. Llega a la máquina freidora, donde permanece 45 segundos sumergida en aceite de girasol.
C. Por otra faja, los chips son saborizados. Actualmente tienen las líneas de sal de Maras, ají amarillo, limón y pimienta, y jalapeños.
D. El producto se pesa según cada presentación: 30 g, 40 g, 100 g, 142 g, 150 g o 400 g.
E. Se embolsa el producto. De acuerdo con el tamaño y el peso, la máquina puede procesar hasta 45 bolsas por minuto.
5. Bodega de producto terminado
Las cajas destinadas a los mercados local e internacional se almacenan en un solo ambiente.
El plan a corto plazo es instalar racks de siete pisos.
Exportación
Todo el despacho, que sale de su planta de Lurín, se realiza por barco.
Procesos adicionales en la misma planta
En la misma planta se procesan chips de camote, chifles y hojuelas de quinua orgánica.
Proceso de las papas prefritas congeladas
- Pasan por la máquina cortadora.
- Ingresan a un tratamiento de antioxidantes con agua.
- Van al área de prefritura por dos minutos.
- El producto sale a 160 °C, por lo que se usan ventiladores de aire frío.
- Se almacena en una cámara a -40 grados.
sábado, 6 de junio de 2026
Poder y progreso - Acemoglu, Daron y Johnson, Simon
La tecnología prometió progreso, pero también puede fabricar desigualdad
Una investigación sobre el poder oculto detrás de la inteligencia artificial, la automatización y el futuro del trabajo
Durante años se nos vendió una promesa simple: más tecnología significaba más progreso. Nos dijeron que las máquinas producirían más, que los algoritmos decidirían mejor, que la inteligencia artificial haría más eficiente la educación, la salud, las empresas y hasta la vida cotidiana.
Pero hay una pregunta que casi nunca se hace con suficiente fuerza: ¿progreso para quién?
Esa es la advertencia central que plantean Daron Acemoglu y Simon Johnson en Poder y progreso. Para los autores, la tecnología no es un tren que lleva automáticamente a toda la sociedad hacia una vida mejor. La historia demuestra algo más incómodo: muchas innovaciones han aumentado la riqueza, pero también han concentrado el poder, debilitado empleos y ampliado desigualdades cuando quedaron en manos de una élite económica o política.
La tecnología, por tanto, no es el problema. El problema es quién la controla, con qué intereses se diseña y quién recibe sus beneficios.
El mito peligroso del progreso automático
En el discurso empresarial moderno, la palabra innovación suele sonar como una bendición. Si una empresa automatiza, se dice que se moderniza. Si usa inteligencia artificial, se dice que está preparada para el futuro. Si reduce trabajadores con software, se presenta como eficiencia.
Pero esa mirada es incompleta.
Una empresa puede producir más y, al mismo tiempo, pagar peores salarios. Puede usar inteligencia artificial y, al mismo tiempo, reducir oportunidades laborales. Puede recopilar datos de sus trabajadores o clientes y presentarlo como “mejora del servicio”, cuando en realidad está construyendo una forma más sofisticada de vigilancia.
El libro muestra que el aumento de productividad no garantiza prosperidad compartida. Para que la tecnología beneficie a la mayoría, deben cumplirse dos condiciones: primero, que aumente el valor del trabajo humano; segundo, que existan reglas, instituciones o poder social suficiente para repartir los beneficios.
Sin esas condiciones, la innovación puede terminar enriqueciendo a pocos y debilitando a muchos.
La gran disputa: automatizar o empoderar
El debate tecnológico actual suele presentarse como si solo existieran dos opciones: aceptar el avance o quedarse atrás. Pero esa es una falsa elección.
El verdadero debate no es tecnología sí o tecnología no. El verdadero debate es: ¿qué tipo de tecnología queremos construir?
Hay tecnologías que reemplazan personas. Hay tecnologías que vigilan personas. Pero también hay tecnologías que aumentan las capacidades humanas.
Una inteligencia artificial en una universidad, por ejemplo, puede usarse para reemplazar al docente con contenidos automáticos. Pero también puede usarse para ayudar al docente a preparar mejores clases, detectar dificultades de aprendizaje y personalizar ejercicios para sus estudiantes.
En ambos casos se usa IA. La diferencia está en la finalidad.
Lo mismo ocurre en una empresa. Un software puede servir para controlar cuántos minutos tarda un trabajador en cada tarea, presionándolo más. Pero también puede servir para reducir trabajo repetitivo, mejorar decisiones y permitir que el trabajador se concentre en actividades de mayor valor.
La herramienta no decide sola. La decisión es humana, económica y política.
El poder detrás de la máquina
Una de las ideas más importantes del libro es que la dirección de la tecnología no surge de manera neutral. No es “la humanidad” la que decide qué innovaciones se desarrollan. En la práctica, muchas decisiones están en manos de grandes empresas, inversionistas, laboratorios, ejecutivos y gobiernos.
Por eso, hablar de tecnología es hablar de poder.
Quien controla los datos controla información. Quien controla los algoritmos puede influir en decisiones. Quien controla plataformas digitales puede afectar mercados, opiniones, empleos y hasta procesos democráticos.
La inteligencia artificial no solo es una herramienta técnica. También es una herramienta de poder.
Lo que la historia nos enseña
La historia está llena de innovaciones que no beneficiaron inmediatamente a la mayoría. La Revolución Industrial generó enormes avances productivos, pero durante muchos años los trabajadores enfrentaron jornadas largas, salarios bajos y condiciones duras.
La prosperidad compartida no llegó porque las máquinas fueran buenas por naturaleza. Llegó porque hubo presión social, organización laboral, leyes, sindicatos, movimientos políticos y ciudadanos que exigieron una distribución más justa de los beneficios.
Esa es una lección decisiva: el progreso se conquista, no se espera sentado.
Hoy ocurre algo parecido con la inteligencia artificial. Si la sociedad no participa en la discusión, la IA será diseñada principalmente desde los intereses de quienes pueden pagarla, controlarla y monetizarla.
Aplicaciones concretas para la vida real
En las empresas, antes de implementar inteligencia artificial, no basta con preguntar cuánto dinero se ahorrará. También se debe preguntar qué pasará con los trabajadores, qué nuevas capacidades se crearán y si la tecnología mejorará realmente la calidad del servicio.
En la educación, la IA no debería ser vista solo como una máquina para hacer tareas. Debería utilizarse para pensar mejor, investigar mejor, practicar más y fortalecer el aprendizaje.
En el Estado, la digitalización no debe convertirse en vigilancia ciudadana. Debe mejorar servicios, reducir trámites, proteger datos y ampliar derechos.
En la vida personal, cada ciudadano debería entender que sus datos tienen valor. Cada clic, búsqueda, compra o interacción digital puede alimentar sistemas que luego influyen en sus decisiones.
En el trabajo, la mejor estrategia no es competir contra la máquina, sino aprender a trabajar con herramientas que aumenten el valor humano: análisis, creatividad, criterio, comunicación y toma de decisiones.
Errores que debemos evitar
El primer error es creer que toda tecnología nueva es buena. No todo lo moderno es progreso. Una herramienta puede ser muy avanzada y, al mismo tiempo, injusta.
El segundo error es medir la innovación solo por eficiencia. Si una empresa reduce costos, pero destruye empleos, aumenta vigilancia o deteriora condiciones laborales, el avance debe ser cuestionado.
El tercer error es pensar que la desigualdad tecnológica es inevitable. No lo es. La desigualdad surge de decisiones, reglas e intereses.
El cuarto error es dejar la discusión tecnológica solo en manos de expertos técnicos. La inteligencia artificial afecta empleo, educación, democracia, privacidad y cultura. Por eso, todos deben tener voz.
El quinto error es confundir automatización con progreso. Automatizar puede ser útil, pero automatizar sin crear nuevas oportunidades puede empobrecer a muchos.
La lección más importante
La gran lección de Poder y progreso es que la tecnología debe ser dirigida. No basta con inventar. Hay que decidir para qué se inventa. No basta con producir más. Hay que decidir cómo se reparten los beneficios. No basta con digitalizar. Hay que preguntarse si esa digitalización mejora la vida humana o solo aumenta el control.
La tecnología puede ser una herramienta de liberación o una herramienta de dominación.
Pero también puede reemplazar empleos, vigilar personas, manipular información y concentrar poder en pocas manos.
Conclusión: el futuro no lo escriben las máquinas
La inteligencia artificial y la automatización ya están cambiando el mundo. Pero el resultado final no está decidido. No depende únicamente de los programadores, los empresarios o los gobiernos. Depende también de la capacidad de la sociedad para preguntar, exigir, regular y participar.
El futuro tecnológico no debe aceptarse como destino. Debe construirse como decisión colectiva.
La verdadera discusión no es si habrá más inteligencia artificial. La habrá. La verdadera discusión es si esa inteligencia artificial servirá para ampliar las capacidades humanas o para hacer más prescindibles a las personas.
Ese es el gran mensaje de este libro y la gran advertencia para nuestro tiempo:
la tecnología no garantiza progreso; solo se convierte en progreso cuando está al servicio de la mayoría.
¿Qué debemos estudiar o aprender hoy para no ser reemplazados por la inteligencia artificial?
El video explica que la inteligencia artificial no debe verse solo como una tecnología “buena” o “mala”, sino como una herramienta poderosa que puede ayudar a las personas, pero también puede eliminar trabajos si se usa solo para reducir costos.
1. La visión de Daron Acemoglu
Acemoglu no está totalmente de acuerdo con los “tecnooptimistas”, es decir, con quienes dicen que la inteligencia artificial siempre traerá más empleos de los que eliminará.
Él dice que hay que ser cuidadosos porque muchas empresas tecnológicas tienen mucho poder económico y pueden usar la IA principalmente para automatizar trabajos y reducir costos, no necesariamente para mejorar la vida de las personas.
Por ejemplo, menciona el caso de las cajeras de supermercado. Cuando una cajera es reemplazada por una máquina de autoservicio, puede que la empresa reduzca costos, pero no necesariamente se crean muchos nuevos empleos. A esto lo llama una forma de automatización mediocre, porque elimina trabajo humano, pero no genera gran productividad ni mejores servicios.
2. No todos los trabajos van a desaparecer
Acemoglu explica que trabajos como médicos, abogados, contadores, profesores o auditores no van a desaparecer totalmente en los próximos años, porque son trabajos complejos.
Lo que sí puede pasar es que la inteligencia artificial haga algunas tareas dentro de esos trabajos.
Por ejemplo:
Un contador puede usar IA para revisar datos o generar reportes.
Un abogado puede usar IA para buscar información legal.
Un médico puede usar IA para apoyar diagnósticos.
Un profesor puede usar IA para preparar materiales personalizados para sus alumnos.
Pero el ser humano sigue siendo importante porque tiene experiencia, criterio, trato social y conocimiento práctico que la IA todavía no puede reemplazar completamente.
3. La IA debe amplificar al trabajador, no reemplazarlo
Una frase clave del texto es que la inteligencia artificial debería servir para que las personas sean más productivas, más informadas y más capaces.
Es decir, la IA no debería usarse solo para despedir trabajadores, sino para ayudarlos a hacer mejor su trabajo.
Ejemplo:
Ahí la IA no reemplaza al profesor; lo ayuda a enseñar mejor.
4. ¿Qué habilidades serán importantes?
El video señala que los jóvenes y adultos deben desarrollar habilidades que los conviertan en socios de la IA, no en objetivos de reemplazo.
Las habilidades más importantes serían:
Pensamiento crítico: saber analizar si la respuesta de la IA está bien o mal.
Comunicación: explicar ideas con claridad.
Habilidades sociales: trabajar con personas, liderar, escuchar y negociar.
Especialización: ser muy bueno en algo concreto.
Flexibilidad: aprender cosas nuevas constantemente.
Uso de IA: saber usar herramientas como ChatGPT, no solo para buscar información, sino para producir mejor.
5. Lo que dice Luis von Ahn sobre Duolingo
Luis von Ahn explica que en Duolingo algunas tareas que antes hacían contratistas ahora las realiza la IA, como traducciones cortas, revisión de errores o primeras versiones de ilustraciones.
Pero aclara que no se trata solo de “usar IA por usarla”, sino de usarla para mejorar productividad, rapidez y calidad.
Por ejemplo, un diseñador ya no empieza desde cero. La IA puede hacer un primer dibujo y luego el diseñador lo corrige, mejora o dirige creativamente.
Eso significa que el trabajo cambia: la persona deja de hacer tareas repetitivas y pasa a supervisar, corregir, decidir y mejorar.
6. América Latina frente a la inteligencia artificial
El video también dice que América Latina está atrasada en inteligencia artificial, especialmente porque los grandes modelos de IA se están desarrollando principalmente en Estados Unidos y China.
Luis von Ahn advierte que algunos trabajos de outsourcing, como call centers o tareas repetitivas a distancia, podrían desaparecer o reducirse mucho por la IA.
Por eso recomienda que los países latinoamericanos no se queden atrás y empiecen a usar IA en educación, empresas, turismo, agricultura y servicios.
La inteligencia artificial no va a quitar todos los trabajos de inmediato, pero sí va a cambiar la forma de trabajar. Las personas que hagan tareas repetitivas pueden estar en mayor riesgo. En cambio, quienes aprendan a usar la IA, desarrollen pensamiento crítico, comunicación, creatividad y habilidades sociales tendrán más oportunidades.
El mensaje no es “la IA reemplazará a todos”, sino: una persona que sabe usar IA puede reemplazar a otra que no sabe usarla.
Por eso, hoy no basta con estudiar una carrera. También hay que aprender durante toda la vida, actualizarse y usar la inteligencia artificial como una herramienta para ser mejores profesionales.
La estrategia de McDonald’s para vender más que comida rápida
La firma de fast food apuesta por todo en "Next", ¿Qué alista la emblemática marca global?
Como parte de una estrategia renovada, McDonald’s Corp. está probando nuevos productos en el menú, como alitas y filetes empanizados a mano. Se trata de una apuesta de amplio alcance que busca que una comida de mayor calidad, junto con campañas más atractivas en redes sociales y mejoras en los restaurantes, ayuden a la fast food a consolidarse como la primera opción de los consumidores, no solo para una comida rápida sobre la marcha, sino también para salidas familiares y otras ocasiones.
McDonald’s seguirá enfocándose en el valor y la rapidez, pero los clientes “realmente exigen más por su dinero”, afirmó el director ejecutivo, Chris Kempczinski. Los consumidores han elevado sus expectativas a medida que los competidores mejoran sus menús y ofrecen nuevas opciones en categorías de rápido crecimiento como pollo, carne vacuna y bebidas. Esto eleva las exigencias para la marca, especialmente en un contexto de inflación creciente y debilitamiento de la confianza del consumidor.
“Hoy es mucho más importante ofrecer una experiencia aún mejor”, afirmó Kempczinski. Operadores independientes gestionan aproximadamente el 95% de los restaurantes de la cadena en el mundo.
Sin embargo, existe una desventaja: McDonald’s es tan consistente y predecible que “muy pocas cosas destacan en una visita o pedido determinado”, señaló Robert Byrne, director senior de Technomic.
La estrategia denominada “Next”
Ante la pregunta de los franquiciados sobre cómo diferenciarán más la marca, los ejecutivos dedicaron cerca de seis meses a diseñar una respuesta: una estrategia denominada “Next”. Uno de los pasos clave consiste en mejorar la oferta gastronómica, incluida la prueba de nuevos productos como los chicken fingers y pollo empanizado a mano, incluido un nuevo filete para su sándwich Deluxe McCrispy.
La compañía también está desarrollando nuevas bebidas frías y coloridas y está reforzando sus estándares de café recordando a los empleados cuánto tiempo pueden utilizarse los granos una vez abierto el paquete. También analiza incorporar leches vegetales, que ya se han convertido en una práctica habitual en el sector. Por ahora, en Estados Unidos la empresa solo ofrece leche entera. “Tenemos que corregir eso”, afirmó Kempczinski.
La otra prioridad es mejorar la consistencia y la atención al detalle en sus más de 45,000 restaurantes alrededor del mundo. McDonald’s está revisando la capacitación de gerentes generales y empleados, además de ofrecerles más oportunidades para probar productos preparados exactamente según los estándares de la compañía, explicó Tiffanie Boyd, directora global de personal.
“Dejar una hamburguesa en la parrilla 30 segundos más puede no parecer mucho, pero una vez que se percibe esa diferencia en el sabor, las personas estarán mucho más motivadas para cumplir nuestras expectativas”, dijo Boyd.
Cambios de diseño
Durante la última década ha renovado sus restaurantes para hacerlos más modernos y elegantes. En ese proceso eliminó gran parte de los colores llamativos y personajes característicos, lo que generó críticas porque muchos locales pasaron a verse grises y genéricos. Ahora la compañía busca reincorporar parte de ese espíritu lúdico y, al mismo tiempo, crear espacios más amplios y abiertos, explicó Jill McDonald, quien asumió el año pasado como directora de experiencia en restaurantes.
Entre las opciones analizadas figuran ventanillas de autoservicio más grandes que permitan a los clientes observar la preparación de los pedidos y una renovación del diseño de las áreas de juegos infantiles.
La firma también necesita aumentar la productividad de cada establecimiento en un contexto en el que los franquiciados enfrentan mayores costos de combustible, mano de obra y alimentos, lo que podría limitar su capacidad para invertir en mejoras.
La empresa considera que la automatización forma parte de la solución. Viene trabajando con Google para desarrollar sistemas de toma de pedidos mediante inteligencia artificial en los carriles de autoservicio. Según Kempczinski, el sistema ya alcanza una precisión del 90%, aunque evitó revelar la meta final de la compañía.
“Seis meses tomó diseñar un plan para diferenciar aún más la marca”.
Al mismo tiempo, el estándar de hospitalidad sigue aumentando, por lo que McDonald’s quiere garantizar una atención cordial en cada visita. Esto podría incluir programas de capacitación para que los empleados siempre saluden a los clientes.
“Creo que si llegáramos a un mundo en el que uno entra a un restaurante McDonald’s y nunca tiene que hablar con una persona, eso no sería algo positivo”, afirmó Kempczinski.
La firma también quiere dar más motivos a los consumidores para publicar contenido en internet. Para ello podría asociarse con youtubers de gran audiencia para lanzar campañas de marketing, en lugar de esperar que sus iniciativas se vuelvan virales por sí solas. Por supuesto, eso implica ceder parte del control sobre lo que aparece en internet, algo que Kempczinski comprobó cuando una prueba informal de una hamburguesa de la cadena se volvió viral.
“Siempre existe un riesgo cuando permites que otras personas creen y jueguen con tu marca. La realidad es que eso ocurre con o sin nosotros”, afirmó Morgan Flatley, directora global de marketing. “Creo que debemos aceptarlo porque sucederá de todos modos”.
Escrito por Daniela Sirtori.
viernes, 5 de septiembre de 2025
La Inteligencia Artificial sacude el mercado laboral juvenil: alerta para los futuros profesionales
En un mundo donde la inteligencia artificial (IA) avanza a pasos agigantados, un nuevo estudio de la Universidad de Stanford revela un dato que debería preocupar —y mucho— a los jóvenes universitarios. El informe, titulado “Canaries in the Coal Mine? Six Facts about the Recent Employment Effects of Artificial Intelligence”, confirma que la IA generativa está cambiando silenciosa pero profundamente el empleo en Estados Unidos.
Y lo más preocupante: los más golpeados son los recién graduados y trabajadores de 22 a 25 años, especialmente en carreras tecnológicas y de servicios.
El golpe a los jóvenes profesionales
El análisis, elaborado por Erik Brynjolfsson, Bharat Chandar y Ruyu Chen, encontró que en ocupaciones muy expuestas a la IA —como programadores, ingenieros de software y agentes de servicio al cliente— el empleo juvenil se desplomó hasta un 20% desde finales de 2022.
Mientras tanto, los trabajadores de mayor edad en esos mismos campos mantuvieron o incluso incrementaron sus oportunidades laborales.
En otras palabras: la IA no está sacando a todos, está sacando a los más jóvenes.
Los seis hechos que no se pueden ignorar
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Declive juvenil en empleos expuestos. Los jóvenes recién graduados en áreas digitales y de atención al cliente son los más perjudicados.
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La economía sigue creciendo… pero no para ellos. Aunque el empleo total en EE. UU. se mantiene sólido, los jóvenes en sectores con IA se estancan.
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Automatización vs. aumento. Cuando la IA reemplaza tareas, los jóvenes pierden empleos; cuando la IA complementa (por ejemplo, ayuda a hacer mejor un trabajo sin sustituirlo), no hay caída.
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No es casualidad ni culpa del sector. El impacto persiste incluso si se aíslan variables como tipo de empresa, industria o teletrabajo.
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Más contratos perdidos que sueldos reducidos. Los salarios apenas se mueven, pero las oportunidades de contratación desaparecen.
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Un patrón consistente. Se observa en múltiples sectores y no se explica por factores previos a 2022. Todo apunta a la irrupción masiva de la IA.
¿Por qué afecta más a los jóvenes?
Los investigadores ofrecen una explicación clave: la IA reemplaza sobre todo el conocimiento codificado, es decir, lo que se aprende en clases, manuales y teorías. Eso es precisamente lo que caracteriza a los egresados universitarios.
En cambio, los profesionales con más años acumulan conocimiento tácito: habilidades prácticas, intuiciones, experiencias y trucos del oficio que no se encuentran en los libros. Ese valor agregado protege a los mayores y deja más vulnerables a quienes recién empiezan.
Una lección para los universitarios
Para los estudiantes actuales, este hallazgo es más que una estadística: es una advertencia. La universidad debe ser un espacio para ir más allá de la teoría.
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Aprender a usar la IA como herramienta aliada, no como rival.
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Desarrollar habilidades creativas, críticas y sociales que la tecnología aún no puede replicar.
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Convertirse en profesionales capaces de resolver problemas complejos, liderar equipos y adaptarse a lo nuevo.
El futuro inmediato
La pregunta ya no es si la IA impactará el empleo, sino cómo se prepararán los futuros profesionales para convivir con ella. El mensaje de Stanford es claro: quienes sepan combinar conocimiento técnico con experiencia práctica y habilidades humanas tendrán la ventaja.
Porque, como dice el informe, la IA no está acabando con todos los empleos… pero sí está cambiando las reglas de entrada al mercado laboral.
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