lunes, 11 de enero de 2021

El entorno laboral que viene - Lynda Gratton

 


El entorno laboral que viene

 

Fuente: Cinco Días

 

Lynda Gratton está considerada una autoridad mundial en gestión de talento y futuro del trabajo. No en vano, fue elegida por The Times como una de las 20 pensadoras más importantes del mundo de los negocios, y por el Financial Times como la especialista en temas empresariales más innovadora e influyente.

 

Profesora de Management Practice en London Business School, lleva 20 años colaborando con compañías de todo el mundo para dibujar las líneas que marcarán los nuevos entornos laborales, y también ha escrito extensamente acerca de la relación entre las personas y las organizaciones. Psicóloga de formación, lidera el Future of Work Research Consortium, plataforma colaborativa que anticipa los cambios que se van a producir en el mercado laboral. Es miembro del Foro Económico Mundial, y desde 2017 participa como asesora en GoogleOrg, una iniciativa que ayuda a las personas a prepararse para la naturaleza cambiante del trabajo. Su último libro, escrito junto con Andrew Scott, lleva por título The New Long Life. A Framework for Flourishing in a Changing World.

 

Durante su reciente participación en World Business Forum Madrid (WOBI 2020), Gratton desgranó las principales variables que impactarán en el nuevo escenario laboral que surgirá tras la pandemia.

 

EL AUGE DE LA TECNOLOGÍA

 

El futuro del trabajo se ha acelerado, y gran parte de esta precipitación se debe a la tecnología. Durante los meses de confinamiento, nos hemos comunicado de una forma extraordinaria. La tecnología colaborativa ha marcado una diferencia en el modo de trabajar, aunque la robótica y la automatización también han contribuido notablemente. Es evidente que la mayoría de nuestros empleos se automatizarán en los próximos años, pero se crearán otros diferentes y eminentemente digitales.

 

A día de hoy, un robot puede hacer multitud de labores rutinarias, y un chatbot es capaz de desempeñar numerosas tareas analíticas. Pero, ¿qué va a pasar con aquellas actividades que requieren de un cerebro humano o de destreza manual? De momento, los robots no destacan en este tipo tareas.

 

Sin embargo, están empezando a surgir trabajos que necesitan un alto nivel de destrezas analíticas –criterio, toma de decisiones o liderazgo– y también otros que requieren de empatía o determinados cuidados que tendrán gran recorrido en el futuro, porque en este campo los humanos ganamos a las máquinas.

 

Tras la tecnología, la segunda tendencia que impactará en el futuro del trabajo es el hecho de que cada vez vivimos más años. Es algo extraordinario tan solo pensarlo. Cada década que pasa aumenta en dos o tres años nuestra esperanza de vida con respecto al decenio anterior, y esto está ocurriendo en todo el mundo, no solo en los países desarrollados.

 

Otra condición fascinante desde el punto de vista demográfico es la caída de la natalidad. De hecho, a medida que los países se desarrollan, cuidamos mejor nuestra salud y vivimos más años, pero tenemos menos hijos. Es decir, la sociedad envejece.

 

Japón, por ejemplo, cuenta ya con la población de mayor edad del planeta. Cabría pensar que se trata de un caso muy particular y poco frecuente, pero no es así. Sencillamente ha sido el primer país que ha pasado por esta transición demográfica que tiene que ver con el envejecimiento de su población. Ahora mismo, una de cada 12 personas del mundo tiene más de 65 años. En 2050 será una de cada seis, lo que significa que para entonces un país como China tendrá 450 millones de habitantes con más de 65 años.

 

PROSPERAR EN EL NUEVO ENTORNO

 

La historia de nuestra vida está cambiando. En un escenario donde la tecnología se está quedando con puestos de trabajo, y aunque surjan otros nuevos, urge pensar cómo vamos a prosperar desde varias perspectivas.

 

En primer lugar, debemos tener en cuenta nuestra narrativa vital, es decir, cuál es el relato de nuestra existencia, de nuestros hijos, de nuestros empleados… En una vida tradicional, como la de nuestros abuelos, el pasado de todas las personas era bastante similar, y el futuro estaba determinado por factores como la clase social o la herencia familiar. Pero, puesto que vivimos en una época con mayor longevidad, las etapas de la vida se están alargando. Además, la tecnología está cambiando constantemente el tipo de tarea que desempeñamos. Esto quiere decir que la narrativa de la vida ya no sigue un relato tradicional, sino que pone el acento en el futuro y en cómo podremos desarrollarnos en él.

 

Actualmente, todos tenemos varias identidades posibles: podemos modificar lo que estamos haciendo y reinventarnos de una forma que, seguramente, habría sido muy difícil para nuestros padres. La tecnología posibilita esta apertura, pero también necesitamos crear destrezas y redes que nos ayuden a explorar las nuevas opciones.

 

Ahora todos tenemos varias identidades posibles: podemos reinventarnos de una forma que, seguramente, habría sido muy difícil para nuestros padres

 

Una condición imperativa si queremos conseguirlo es mantenerse sano. Siempre se ha pensado en la edad desde el punto de vista cronológico pero, en realidad, tiene un gran componente social. ¿Qué comportamiento espera la sociedad de una determinada edad? Antes pensábamos que envejecer estaba íntimamente relacionado con el ADN que habíamos heredado, pero resulta que este solo determina una pequeña parte. El resto del proceso depende de con quién pasamos el tiempo, qué comemos, nuestros hábitos de sueño, el ejercicio que realizamos… Así que, todos podemos controlar nuestro proceso de envejecimiento.

 

Cuando la esperanza de vida era baja no era necesario preocuparse por la salud, pero ahora tenemos la oportunidad de cuidarnos. Lo increíble de este momento no es solo que vivimos más años, sino que lo hacemos gozando de mejor salud. Y esto va a tener consecuencias fundamentales para el futuro laboral.

 

De media, la nueva forma de trabajar generada como consecuencia del COVID-19 permite ahorrar hasta dos horas en desplazamientos. Ese tiempo que antes pasábamos viajando de casa a la oficina y viceversa, ahora lo dedicamos fundamentalmente a dos acciones: trabajar –algo que ha incrementado la productividad– y cuidarnos. Si algo ha quedado claro es que la gente quiere estar sana y tener flexibilidad en relación a dónde y cuándo trabaja, porque cuidarse requiere tiempo.

 

La salud va a ser clave para la narrativa de nuestra vida. Queremos explorar nuestras posibles identidades, saber cómo podemos ser diferentes, y para poder hacerlo tenemos que estar bien.

 

Nuestro concepto del tiempo también merece una reflexión. Quizá parezca un tema metafísico, pero si uno observase su vida desde lo alto de una colina, vería que el pasado desaparece y el futuro, casi también. Esto significa que no solemos hacer cosas que nos puedan servir a largo plazo; al contrario, hacemos cosas para satisfacer nuestras necesidades actuales, el aquí y el ahora. Pero si vamos a vivir muchos años es necesario adoptar una vista de águila, es decir, pensar en la totalidad de nuestra existencia.

 

Cuestionarse hasta qué punto uno está preparado, en este momento, para hacer algo que será importante para su futuro, aunque quizá ahora no lo sea, resulta un ejercicio de gran utilidad. Sería como tener a nuestro yo de 80 años diciéndonos lo que tenemos que hacer.

 

La primera parte de prosperar, por tanto, trata de construir una narrativa que nos permita reinventarnos en cualquier momento, redescubrirnos, estar sanos y adoptar un punto de vista a largo plazo.

 

La segunda está relacionada con la exploración. Si vamos a vivir muchos años necesitamos una vida completa de exploración. Es muy probable que la mayoría de las personas tengan que estar laboralmente activas hasta los 70 años, pero no seremos capaces de conseguirlo sin tomarnos un descanso. Los periodos sabáticos serán cada vez más frecuentes, y servirán para pensar y probar nuevas formas de trabajar.

 

Cuando reconstruyamos la sociedad tras la pandemia, los individuos demandarán otras modalidades laborales, y las empresas tendrán que apoyar a sus empleados. Es por eso que cobrará aún más relevancia el aprendizaje continuo con las herramientas disponibles, la actualización activa.

 

INTELIGENCIA EMOCIONAL VS ARTIFICIAL

 

La mayoría de los empleos que se creen a partir de ahora serán digitales, pero deberán complementarse con determinadas destrezas humanas que van a ser absolutamente cruciales.

 

Las habilidades sociales y emocionales irán adquiriendo cada vez más importancia, porque aunque no nos importe hablar con un chatbot, a casi nadie le apetecería salir con uno. La inteligencia emocional, las interacciones personales, la empatía o la capacidad de enseñar van a ser destrezas fundamentales.

 

También tendremos que incrementar la sabiduría. La mayoría de los ordenadores almacenan grandes cantidades de conocimiento, por lo que este puede perder valor en el futuro, pero la sabiduría no. Se trata más bien de cómo encajamos las piezas, con quién hablamos, cómo aprendemos y creamos experiencias. Por ejemplo, cuando se inició la pandemia el pasado mes de marzo yo sabía lo que podía pasar, porque había vivido una situación similar. Durante la crisis financiera de 2008 trabajaba como catedrática en la escuela Lehman. Perdí el apoyo profesional de la empresa, mi principal vía de financiación, y mi equipo desapareció. A pesar de todo, para mí resultó sencillo, si lo comparamos con lo que les ocurrió a los demás empleados. Este tipo de aprendizaje desde la periferia es el que permite desarrollar habilidades que serán fundamentales en el futuro.

 

Las capacidades cognitivas y la creatividad van a ser decisivas. Ya existen robots que pintan cuadros, sistemas de Inteligencia Artificial capaces de crear relatos, pero, ¿podría un robot escribir un libro como Middlemarch, una de las mejores historias que se ha contado jamás? Rotundamente no, porque la Inteligencia Artificial solo tiene acceso a cosas que han pasado.

Lo maravilloso del cerebro humano es que es capaz de imaginar el futuro. Es creativo, recrea lo que puede pasar y no se limita únicamente a lo ya sucedido. Pero para desarrollar esta habilidad, necesita estar descansado. Nuestros cerebros son muy sensibles a la multitarea, a los estímulos externos, a la falta de sueño y también al estrés. Si no hemos dormido lo necesario, estamos haciendo muchas cosas a la vez y, además, estamos disgustados, el cerebro no va a ser creativo, no nos va a permitir aprender de una forma activa.

 

Por tanto, cuando pensemos en el futuro del trabajo, hemos de considerar cómo podemos ayudar a nuestros empleados a tener cerebros descansados, para que puedan utilizar esa maravilla que tenemos en la cabeza para recuperarse de la pandemia, pero también para hacer un excelente trabajo.

 

Por último, tenemos que aceptar que va a haber transiciones, y participar en las diferentes posibilidades que se nos presenten. Tradicionalmente, nuestra vida atravesaba tres etapas: educación, trabajo y jubilación a tiempo completo. Cada periodo estaba estrechamente relacionado con la edad, y eso facilitaba el diseño de las políticas gubernamentales. Si el gobierno sabe qué está haciendo todo el mundo en cada momento de su vida no tiene que ponerse a analizar las preferencias individuales. Pero si tenemos una vida dividida en múltiples etapas, las transiciones son numerosas.

 

A nivel personal, estas transiciones tienen mucho valor, porque muestran que un individuo está prosperando, pero implican mayor complejidad y exigencia para las instituciones, porque seguir la pista a los ciudadanos es más difícil y han de esforzarse más para convencerles de algo. Actualmente, una persona de 20 años puede tener intereses comunes con una de 50, y por eso ya no es posible utilizar la edad para crear un patrón de consumo.

 

También es una situación peliaguda desde el ámbito empresarial, porque ahora los empleados pueden encontrarse en distintas etapas de su vida, a pesar de tener la misma edad. Cuando uno se para a pensar, se da cuenta de que muchas de las prácticas y procesos corporativos están relacionados con los años. Recursos Humanos, por ejemplo, abre las puertas a los recién licenciados, pero las cierra a los que intenten entrar a trabajar con más de 40 años. Esta práctica funciona cuando se tiene una vida dividida en tres etapas, pero no cuando tenemos una vida con múltiples fases.

 

FOMENTAR LAS REDES DIVERSAS

 

Según un estudio de la Universidad de Harvard, lo que verdaderamente hace felices a las personas son las relaciones que mantienen con los demás. No digo que el dinero no tenga importancia –sabemos que ser pobre tiene un impacto muy negativo en nuestra seguridad personal–, pero más allá de lo más básico, el dinero no nos hace más felices.

 

A pesar de tener problemas, son muchos los que han disfrutado durante el confinamiento por poder estar más tiempo con los suyos. Plantear el futuro del trabajo pasa por ser conscientes de que las familias están cambiando, hay más personas mayores y, por tanto, más generaciones pueden trabajar juntas. El coronavirus nos ha ayudado a poner en valor las comunidades. Aunque creamos que somos individuos independientes capaces de vivir aislados, lo sucedido nos ha demostrado que todos formamos parte de una comunidad.

 

En el pasado, la vida de las familias se limitaba al binomio carrera-cuidado. Pero a partir de la década de los 50, las personas con formación universitaria no querían solo dedicarse al cuidado de los niños, sino ser parte del mercado laboral, entre otras cosas para alcanzar el estándar de vida, que había subido. Querían mejorar y tener un propósito que fuera más allá del hogar, y ahí es cuando llegamos al binomio trabajo-carrera.

 

Hoy en día es habitual que los dos miembros de una pareja trabajen fuera de casa, y esto impacta en las familias y también en las empresas. Las dinámicas están cambiando, aunque no tan rápido como yo esperaba. Me entristece bastante decir que los últimos datos recopilados durante la pandemia muestran que cuando los dos miembros de una pareja trabajaban, la mujer es la que se ocupaba de la mayor parte de las tareas domésticas, aunque el hombre también estuviese en casa. Las mujeres tienen que apoyarse en los hombres, pero ellos han de involucrarse activamente.

 

Lo sucedido nos ha enseñado que no vivimos aislados y que, más allá de las amistades, es esencial ampliar y enriquecer nuestra red. Si pasamos mucho tiempo con personas que se parecen a nosotros, acabamos contagiándonos de sus emociones y conectando con su forma de pensar. Eso está bien en muchos sentidos, pero las múltiples identidades deben encajar en las diferentes redes que ya tenemos creadas, esas redes que son diversas y que están compuestas por individuos con los que mantenemos poca relación – los denominados eslabones débiles–, pero que pueden ser nuestro modelo a seguir.

 

Los estudios señalan que rara vez encontramos nuestro futuro trabajo dentro del círculo de amigos más cercano, porque en este ambiente los conocimientos suelen solaparse. Debemos asegurarnos de pasar tiempo con personas distintas a nosotros, que tengan intereses y empleos diferentes, porque hacerlo nos permitirá explorar y acceder a nuevas oportunidades laborales.

 


domingo, 10 de enero de 2021

CÓMO LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL AYUDA A DAR CON EL CANDIDATO IDEAL


 

CÓMO LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL AYUDA A DAR CON EL CANDIDATO IDEAL

El ejecutivo adecuado es el que congenia con la cultura corporativa, no solo el que cuenta con un buen currículo Los procesos de selección son una inversión y elegir mal tiene un gran coste económico

 

Por: ANA MUÑOZ VITA

 

Encontrar el candidato idóneo es un reto cada vez mayor para los departamentos de recursos humanos de las empresas, que deben buscar entre montañas de currículos para seleccionar a la persona que ofrece un mejor encaje en la compañía. Un desafío en el que la inteligencia artificial puede ayudar, no solo automatizando los procesos más rutinarios, sino también buceando entre mares de información hasta dar con el talento óptimo para cada uno de los puestos de trabajo.

 

Ese es el objetivo del último sistema que ha desarrollado AIS Group. El modelo utiliza tecnologías como minería de texto para encontrar palabras clave que coincidan con las características que se están buscando. Así, la plataforma otorga una puntuación y establece un ranking con cada uno de los candidatos para que los departamentos de recursos humanos puedan limitarse a estudiar los mejores dentro de esta preselección. “El objetivo es dejar un número muy reducido de candidatos para que luego el reclutador escoja la mejor opción. Esto es válido, sobre todo, cuando hablamos de posiciones que reciben muchas candidaturas”, expone el director de desarrollo de negocio de AIS Group, Agustí Amorós.

 

Otra de las ventajas de la aplicación es que no se limita a analizar los currículos presentados para una oferta determinada, sino que también propone si algunos de los candidatos podrían tener un mejor encaje en una vacante distinta de la que solicitó. El objetivo es aligerar la carga de trabajo de las personas que trabajan en recursos humanos y garantizar un proceso de selección más objetivo. “Aunque utilizar estos mecanismos pueda tener ciertos riesgos, siempre será más eficiente una máquina haciendo este trabajo que una persona que tiene que leer cientos de currículos al día. En este último caso, al final todo depende de cómo se sienta el reclutador ese día, de lo cansado que esté... Perseguimos que todo el mundo tenga las mismas oportunidades, que no influya si tu perfil fue enviado el primero o el último”, prosigue Amorós.

 

Por su parte, la compañía de búsqueda de directivos Kingsley Gate Partners ha conseguido ir un paso más allá hasta desarrollar un modelo conocido como Athena. Este sistema consiste en una entrevista online que les permite predecir el tipo de cultura organizativa en la que el ejecutivo tendrá mayor probabilidad de alcanzar el éxito. “Nuestros clientes siempre se quejaban de que encontrábamos muy buenos candidatos, pero estos no siempre tenían el mejor encaje cultural”, explica Rocío Rufilanchas, vicepresidenta de Kingsley Gate Partners en España. La aplicación analiza 49 pares de motivadores diferentes durante la entrevista con el candidato y establece en qué porcentaje congenia con lo que demanda la empresa. Si la divergencia es pequeña, se busca cómo limar estas diferencias, si es muy grande, se opta por no seguir adelante y se prueba con otro perfil. “Para incorporar a un ejecutivo hay una inversión de tiempo y de dinero, todo lo que sea no elegir bien genera un coste”, comenta Alberto Terrón, vicepresidente de Kingsley Gate Partners en España.

 

Este tipo de sistemas, además, ayudan a fomentar la diversidad, ya que limitan los sesgos inconscientes que entran en juego durante cualquier proceso de selección, asegura Terrón. Así lo cree también el director del máster en Recursos Humanos de Icade Business School, César Martínez, quien expone que la tecnología también puede ayudar a encontrar inconsistencias o anomalías en la información del candidato que, de otra forma, se pasarían por alto.

 

A pesar de todo, son las personas quienes deben tener la última palabra. “Ponemos a los consultores delante y toda la tecnología por debajo. Lo hacemos además de, no en lugar de”, insiste Rufilanchas. Una idea que apoya Martínez, quien defiende que las aplicaciones de inteligencia artificial han llegado para quedarse, pero no estarán solas. “La tecnología contribuye a ganar tiempo y, por tanto, dinero, sin perder calidad. Eso es importantísimo porque las personas pueden dedicar más espacio a las tareas cualitativas, donde aportan un mayor valor añadido”, insiste. Es el caso, por ejemplo, de las entrevistas. “Hay máquinas que leen las expresiones faciales, pero aquí el valor personal sigue siendo mucho más importante”, concluye el profesor de Icade.

 

 

domingo, 3 de enero de 2021

La sostenibilidad empieza por el packaging


 

La sostenibilidad empieza por el packaging

Fuente: Emprendedores

No hay hoy marca que se precie que no hay un llamamiento a la sostenibilidad. Es la gran apuesta de los nuevos tiempos y la empresa que no siga esta línea se coloca en clara inferioridad frente a sus competidores.

 

ALERGIA AL PLÁSTICO

 

Dentro de la gran variedad de acciones sostenibles que emprenden las empresas, quizá una de las primeras que hay que abordar se encuentran en el packaging del producto. Es lo que ha hecho, por ejemplo, Huawei, marca china que acaba de lanzar al mercado su smartphone más ecológico hasta la fecha, HUAWEI Mate 40 Pro. El dato habla por sí solo: ha reducido un 28% el plástico de su embalaje, con el uso de tinta de soja 100% reciclable en los envases, en lugar de la tinta a base de petróleo. Utilizando los bioplásticos de manera extensiva desde 2013, Huawei también está ayudando a reducir la contaminación y el impacto ambiental negativo procedente de la fabricación de plásticos a base de petróleo. Más del 30% de los bioplásticos utilizados provienen del aceite de ricino, un producto natural que es respetuoso con el medio ambiente.

Nuevas tendencias de email marketing para el nuevo año

 


                                   Nuevas tendencias de email marketing para el nuevo año

 

DESTACARÁ EL RESURGIR DEL TEXTO EN LOS MENSAJES, MÁS PERSONALIZACIÓN E INTERACCIÓN CON EL USUARIO, Y SOBRE TODO UNA MAYOR INVERSIÓN EN CAMPAÑAS DE CORREO ELECTRÓNICO

Fuente: Emprendedores

Las tendencias más relevantes para los próximos 12 meses tendrán muy presentes el contexto de pandemia global, según la predicción realizada por la plataforma de email marketing Acrelia, que señala: “A nivel social y laboral hemos aprendido a interactuar y relacionarnos de otra manera, y el marketing lo ha tenido y lo tendrán muy en cuenta en los próximos meses”.

 

Algunas de las tendencias sobre email marketing que destaca Acrelia para 2021 son las siguientes:

 

Hiper personalización, la segmentación importa.

 

La pandemia ha cambiado la forma de relacionarnos también en el email marketing y los usuarios no se conforman con que les llamemos por su nombre: quieren recibir algo específicamente pensando para ellos. El contenido dinámico permite segmentar en grupos pequeños para personalizar al máximo los mensajes y no perder a quienes suelen darse de baja si las promociones no coinciden con sus intereses.

 

Texto plano, recuperando la sencillez.

 

Una forma sencilla de destacar es a través de mensajes en los que solo haya texto, no hace que todas las campañas estén llenas de imágenes de productos esperando que el receptor quiera comprar alguno. Lo normal es usar plantillas muy visuales, por eso se está recuperando la sencillez de enviar una carta o notificación casi sin imágenes.

 

Colores, psicología para vender. Los colores aportan significado, tanto los corporativos como los que pueden incorporarse al diseño para una campaña específica. Por ejemplo, lujo, romance o ecología se asocian con negro, rojo y verde, respectivamente. Cada vez son más las campañas que aprovechan la psicología del color para provocar emociones y llevar a la acción.

 

Vídeo, también en email marketing.

 

Aunque durante años no se ha considerado una buena práctica, se ha demostrado que incorporar vídeos al email marketing es efectivo en todos los canales, incluidas las campañas promocionales en las que se muestran los productos, ya que atraen la atención del usuario.

 

Imágenes personalizadas.

 

Si el vídeo empieza a triunfar, también lo hacen las imágenes personalizadas. Esta opción permite añadir campos dinámicos a cupones, felicitaciones o agradecimientos, entre otros. El efecto es impactante porque todavía no es común ver tu nombre en ellas, pero es la mejor forma de personalizar y dirigirnos al usuario aún más de tú a tú.

 

No te olvides de la privacidad.

 

Conseguir el consentimiento de los suscriptores y mantenerlo es imprescindible para hacer email marketing. Lo bueno de cuidar su privacidad es que aseguramos que realmente quieren recibir lo que les enviamos, y por eso las estadísticas son mejores que si no se cumple con el RGPD.

 

LOS FOLLETOS SIGUEN SIENDO LOS PREFERIDOS COMO MEDIO PROMOCIONAL

Pese a que estamos en plena era digital, hay tradiciones que se resisten a desaparecer. Al menos, de momento. Así, para un 55% de los compradores el folleto sigue siendo la fuente de información para informarse de ofertas y promociones, según indica el Primer Estudio sobre la importancia de las promociones en tiempos de COVID-19, desarrollado por dcoupon, la plataforma de cupones y ofertas. El estudio arroja otras muchas cuestiones de interés, como que el 60% de los compradores afirman obtener la información de los descuentos a través de aplicaciones móviles de cupones digitales. Los encuestados también han revelado que las promociones juegan cada vez un papel más importante en sus preferencias de compra, a pesar de que un 63% de los compradores considera que las promociones actuales no se adaptan del todo a sus necesidades reales.


sábado, 2 de enero de 2021

Las mayores fortunas crecen más en el año del Covid

 

Las mayores fortunas crecen más en el año del Covid

Los magnates más ricos del planeta cierran el año con un incremento agregado de riqueza de 640.000 millones de euros

Por: PAZ ÁLVAREZ

Un año de récord para los más ricos. A pesar de la pandemia y de la crisis económica, las grandes fortunas del planeta han seguido acumulando riqueza en 2020. Sin freno, debido sobre todo a la subida en Bolsa de los grupos tecnológicos. El año finaliza en máximos históricos para las 50 personas más ricas del mundo, que sumaron a su fortuna en los últimos 12 meses 785.764 millones de dólares (640.000 millones de euros), según datos de Bloomberg. El más afortunado de todos ellos ha sido Elon Musk, que despide el año con 133.100 millones de dólares más que en 2019. El cofundador de Tesla y SpaceX, entre otras empresas, es la persona que más incrementó su patrimonio y acumula una fortuna de 160.700 millones. El empresario y físico de origen sudafricano se convierte en la segunda persona más rica del mundo, por detrás del fundador de Amazon, Jeff Bezos, y desplaza a Bill Gates a la tercera plaza, con 131.500 millones y un incremento de su patrimonio de 18.400 millones.

 

La cima sigue siendo para Jeff Bezos, que vuelve a acabar el año siendo el hombre más rico del mundo. A su pesar, ya que sostiene que por lo que le gustaría ser conocido es por su faceta de inventor, emprendedor o padre, y que, tal y como recoge en el libro Crea & Divaga. Vida y reflexiones de Jeff Bezos (Planeta), la segunda posición en el ranking de los más adinerados ya le iba bien. En 2020, el fundador de Amazon amasó una fortuna de 78.900 millones de dólares y acumula un patrimonio de 193.700 millones. Un año bien diferente al anterior, en el que perdió 8.700 millones, y tuvo que compensar por el divorcio a su esposa, entonces Mackenzie Bezos, hoy Mackenzie Scott, tras 25 años de matrimonio con un 4% de las acciones de la plataforma de comercio electrónico.

 

La escritora y madre de los cuatro hijos de Bezos acaba 2020 con una fortuna de 59.800 millones, un incremento de su patrimonio de 22.700 millones gracias a sus acciones en Amazon, siendo la tercera mujer más rica del planeta, por detrás de Françoise Bettencourt, que gestiona las acciones heredadas de su madre del grupo L’Oréal y que atesora 76.300 millones y Alice Walton, una de las propietarias de los grandes almacenes estadounidenses Walmart, con 62.400 millones en su haber.

 

La entrada de Musk al podio ha desplazado a la cuarta posición al todopoderoso magnate francés Bernard Arnault, que ha visto como su incremento patrimonial en 2020, de 8.500 millones, no han sido tan boyante como en años anteriores, debido a que la pandemia ha afectado al sector del lujo. El presidente de Louis Vuitton Moët Hennessy (LVMH) sigue formando parte del exclusivo club de los cienmilmillonarios con una fortuna de 113.800 millones, junto a Bezos, Musk, Gates y Mark Zuckerberg.

 

Precisamente, 2020 no ha sido un año especialmente tranquilo para Facebook, cuyo propietario y consejero delegado tuvo que salir al paso y tomar medidas para tratar de combatir la desinformación que circulaba por la red social en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, además de hacer frente a las acusaciones del Congreso de su país de actuar, junto a Apple, Amazon y Google, como monopolio y obstaculizar a sus competidores. Sin embargo, y a pesar de que tanto EE UU como la Unión Europea tratan de restar poder a las grandes tecnológicas, entre las que se encuentra Facebook, Zuckerberg mantiene intacto su poderío económico y cierra el año con 104.800 millones, 26.500 millones más que en enero.

 

Le sigue en sexta posición un veterano de los negocios, Warren Buffett, que cae dos puestos hasta el sexto, el mismo que ocupaba el año pasado Amancio Ortega. La fortuna del Oráculo de Omaha ha bajado este año 2.400 millones, lo que le deja con un capital de 86.900 millones. Sigue siendo uno de los mayores inversores al frente de Berkshire Hathaway, la sociedad de inversión desde la que controla paquetes de acciones en multinacionales como Coca Cola o American Express. El 30 de agosto celebró su 90 aniversario, y recibió a través de Twitter una felicitación especial: su amigo Bill Gates le preparó una tarta que decoró con el rostro del cumpleañero, que aprovechó el festejo para anunciar una inversión de más de 5.000 millones en empresas japonesas.

 

Larry Page sigue siendo marcando distancias con su socio en Google, Sergey Brin. El primero sumó 18.000 euros a su cuenta y acumula 82.600 millones, mientras que el segundo ganó 17.300 millones y despide el año en el noveno puesto con 80.000 millones. En medio tienen al empresario y cofundador de Microsoft, Steve Ballmer, uno de los mayores ascensos del año, que sube a la octava plaza desde la 15ª. El propietario del equipo de la NBA Los Angeles Clipper atesora 81.000 millones tras ganar 22.800, debido a la buena marcha de la empresa que fundó junto a Bill Gates, de la que sigue siendo accionista. También se cuela entre las diez mayores fortunas, Larry Ellison, fundador de Oracle, que asciende cuatro peldaños, y dispone de un patrimonio valorado en 78.800 millones, tras incrementarlo en 20.100 millones.

 

Y sale del top ten Amancio Ortega, que ocupa la 14ª posición después de descender ocho puestos. El gallego ha sufrido la caída en Bolsa de Inditex, debido a que durante la pandemia el grupo textil tuvo las tiendas físicas cerradas en buena parte de los países en los que está presente. La fortuna de Ortega se ha visto mermada en 7.300 millones, acabando el año con un total de 68.200 millones. Otra caída importante la sufre Charles Koch, copropietario del conglomerado Koch Industries, que en 2019 se encontraba en el noveno escalón y cierra el año del Covid en el puesto 21, tras dejarse por el camino 5.700 millones y quedarse con una fortuna de 56.300 millones. También la familia de su hermano David, cuya fortuna gestiona su viuda Julia Flesher Koch desciende desde la décima posición a la 22ª, al perder 5.700 millones y disponer de 56.300 millones.


Apple recupera el trono como la empresa más valiosa del mundo

 

Apple recupera el trono como la empresa más valiosa del mundo

La firma del iPhone desbanca a Aramco, que fue líder en 2019 Inditex sale de la lista de las 100 mayores compañías al caer 30 puestos

Por: C. CASTELLÓ

El embate de la pandemia ha afectado a los mercados, pero no a todos los sectores ni empresas por igual. El año del Covid se cierra con las tecnológicas, especialmente las estadounidenses, reforzadas tras el golpe del virus. Y con un nuevo líder en la clasificación de compañías de mayor valor del mundo: Apple. El fabricante de iPhone recupera el trono tras el paréntesis de 2019, cuando la petrolera saudí Aramco finalizó como la empresa de mayor capitalización tras la mayor salida a Bolsa de la historia. Es precisamente el negocio del petróleo y gas uno de los más golpeados por las incertidumbres creadas por la pandemia.

Apple ha recibido el espaldarazo de los inversores con una subida de la acción del 85% de enero a diciembre y un valor de 1,87 billones de euros. El lanzamiento de su primer dispositivo 5G y el tirón de servicios como Apple Music y App Store han apuntalado sus perspectivas.

El tercer puesto es de Microsoft, con 1,38 billones de euros, seguido de Amazon, que avanza una posición y supera a Alphabet, matriz de Google, que ocupa el quinto lugar. La plataforma de comercio online vale 1,36 billones de euros, frente a 970.000 millones del buscador.

Presencia de China

Debajo del billón de dólares se sitúan Facebook, que con un valor de 643.000 millones de euros, se mantiene respecto a 2019, y el gigante chino Tencent, dueña de aplicaciones y videojuegos. En octavo puesto está la china Alibaba, que se estrenó en Bolsa en 2019, y vale 521.000 millones.

El rodillo de las tecnológicas es arrollador en la clasificación: siete de las diez mayores empresas están relacionadas con tecnología. Únicamente Aramco (del sector energía), Tesla (coches eléctricos) y Berkshire Hathaway, el conglomerado del empresario Warren Buffett, se mantienen entre las diez primeras más allá de las tecnológicas. En 2019 la zona de cabeza mostraba aún equilibrio: cinco eran tecnológicas y la otra mitad sectores diferentes.

Hay algunos casos especialmente llamativos y el de Tesla es abrumador. Con un alza de casi el 700% en Bolsa, el fabricante de coches eléctricos ha subido doscientos puestos en la clasificación y se ha colado entre las diez primeras. Una carrera meteórica basada en sus expectativas de ganancias y mejoras tecnológicas para la movilidad, no exenta de dudas sobre su solidez.

También vertical ha sido el alza de PayPal, que cierra 2020 con un avance de 64 puestos en la clasificación y con sus acciones que han más que duplicado su valor, beneficiada del acelerón en pagos digitales durante la pandemia.

El teletrabajo y los confinamientos han disparado la demanda de chips en todo el mundo y las empresas de semiconductores han sabido sacar provecho en Bolsa. Entre ellas, Nvidia ha pasado al puesto 23 desde el 76, con una subida de la acción del 120%, y la europea ASML Holding, ha avanzado 53 puestos, con un valor en Bolsa de más de 166.000 millones.

El entretenimiento online ha sido otro de los negocios con fuerte tirón derivado de los confinamientos. Netflix se ha aupado hasta el puesto 34 de la clasificación, con una ganancia en la acción del 64%. El crecimiento en el volumen de suscriptores, sobre todo en la primera mitad de año, ha respaldado la apuesta por la compañía de streaming.

Las grandes perjudicadas han sido las petroleras, que prácticamente han desaparecido del ranking. Aparte de Aramco, que se mantiene en segundo lugar, otras empresas que ocupaban puestos altos por su tamaño han caído de las lista. Es el caso de Exxon, que ha bajado al puesto 57 desde el 19 del año pasado, Royal Dutch Shell, que ha caído al 88 desde el 36, y Chevron, que baja al 68 desde el 40 de 2019.

Bajan las españolas

No hay ninguna empresa española entre las 100 compañías más valiosas. Inditex, que el año pasado ocupó el puesto 96, sale este año de esa lista y se sitúa en el número 129. La pandemia ha golpeado al sector textil y el grupo de Zara ha acusado con sus primeras pérdidas trimestrales. A pesar del tirón de la venta online, la compañía no ha podido compensar el cierre de tiendas y su acción ha caído un 14% desde enero.

Iberdrola es la siguiente española en el ranking, y ha mejorado su posición hasta el puesto 151 frente al 185 del año pasado. Su acción sube un 33% en el año.

Santander ha bajado al puesto 297 desde el 170 de 2019. La entidad dotó 12.600 millones en el primer semestre por la crisis del Covid, factura que le hizo entrar por primera vez en números rojos con pérdidas históricas.

 


viernes, 1 de enero de 2021

iAplica la técnica Scamper! - Jeff Dyer Hal Gregersen Clayton M. Christensen

 


Libro : El ADN del innovador

Por: Jeff Dyer Hal Gregersen Clayton M. Christensen

 

iAplica la técnica Scamper!

Prueba el acrónimo acuñado por Alex Osborn y Bob Eberle,  SCAMPER, con el fin de evocar la creatividad: Sustituye, Combina, Adapta, Amplía, Minimiza, Modifica, Persigue otros usos.  Elimina. Reorganiza y Revierte. Utiliza cualquiera o todos estos conceptos para repensar el problema o la oportunidad que se te presenta (esto es particularmente útil cuando pensamos en rediseñar un producto, un servicio o un proceso). (El libro ThinkerToys: Cómo desarrollar la creatividad en la empresa, de Michael Michalko, es una buena fuente de información sobre el método Scamper; véase la Tabla 2-3.)

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